La observación es una actividad mental que va más allá de la simple captación. No es una mera respuesta de los órganos sensitivos a los estímulos sino que es el empleo de los sentidos para obtener información. Supone, como decía Darwin, “estar a favor o en contra de algo”.
Es obtener o registrar evidencias (datos) de aquello que está siendo objeto de estudio (lo perceptivo, lo objetivo) e interpretar las evidencias, asignar un significado a la información obtenida para que aparezca la teoría. Aquí está en juego la intervención con la que hemos observado, “la articulación y relacionamiento de lo perceptivo”. Esto es lo subjetivo porque depende del objeto y de sus experiencias.
Nos parece clave en relación a la enseñanza que las dos acciones, obtener evidencias e interpretarlas, se den en tiempos diferentes.
El objetivo que se pretende al desarrollar esta técnica en los niños es que sean capaces de utilizar sus sentidos (adecuadamente y con seguridad) para obtener información relevante sobre aquello que los rodea.
Para que los niños vayan adquiriendo la capacidad de identificar los objetos es que debemos animarlos a que hagan cuantas observaciones puedan, prestando atención a los detalles y no sólo a las características que saltan a la vista.
El lograr que la persona llegue a un nivel de desarrollo, en el que pueda reflexionar sobre el proceso de su observación e ir consciente y espontáneamente más allá de los límites de la estructura de sus ideas preexistentes, debe buscares a través de todo el proceso educativo.
Para realizar una observación no es imprescindible que sean utilizados todos los sentidos, sólo aquellos que sean necesarios para lograr el objetivo que nos propusimos con la misma. A modo de ejemplo, queremos citar una anécdota presentada en el curso de Ciencias Naturales para maestros y directores de CSCC. Una maestra le pregunta a los niños de su clase: - ¿ qué podemos observar en la naranja utilizando el oído?. Un niño agarra la naranja y la tira al piso. Luego responde: - hace ¡¡¡puf!!!.
Si pretendemos que este procedimiento sea realmente significativo en el aprendizaje del niño, entonces:
la observación requiere intención, un claro para qué.
la observación no es sólo percepción, por tanto no basta con describir.
la observación depende del marco teórico del observador, por tanto no tiene por qué ser uniforme en el grupo de niños.
en la observación se usan los sentidos que tienen sentido según el objeto a estudiar.
Bibliografía utilizada:
Cuadernos pedagógicos nº 281/ junio 1999. Montse, Benlloch.
Revista Quehacer Educativo nº 50. “Lo procedimental en las Ciencias Naturales”. Debarboure, María.
Enseñanza y aprendizaje de las Ciencias. Cap. IV. Harlen, w.
Revista Quehacer Educativo nº 34. “Didáctica de las Ciencias Naturales”. Debarboure, María.
Soy docente de educación común y éste es mi primer año de trabajo. Me gustó tu artículo porque es muy sintético a cerca de qué se trata la observación como contenido procedimental.
Atentamente, Carolina de Salto