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[1] QUINTANAL, J., GARCIA, B., SANCHEZ, J.C. y PEREZ, L. Rendimiento académico y especialidad previa de los estudiantes de psicopedagogía del C.E.S. Don Bosco de Madrid, 2002. 211-219 pág. En Revista española de orientación y psicopedagogía. Vol. 13, Nº 2, 2º semestre 2002. Madrid: Aeop.
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Introducción
Con este aporte se da cuenta de dos aspectos complejos: primero, la esencia y sentido del proceso de práctica pedagógica experiencial-Prápex- trabajado en/desde y con un escenario denominado Laboratorio de Pedagogía (LPB), uno de los proyectos del Instituto para la investigación educativa y el desarrollo pedagógico IDEP ubicado en Bogotá, y segundo, el cómo surge de una prápex el diseño y desarrollo de un proyecto sobre investigación educativa y pedagógica con la perspectiva cualitativa.
Se presenta, aunque no necesariamente en forma de resultados, la reconstrucción en trascendencia de aquello que significa una prápex, la articulación y vinculación institucional, el perfil requerido y puesto en acción, las funciones orientadoras, y los principales procesos de participación, de un/a profesional en Psicología y Pedagogía.
Su propósito es romper esquemas y límites tipo énfasis académico, y trascender en la complejidad de multidiversidad del ser docente en formación, en una Licenciatura como la de Psicología y Pedagogía.
La prápex realizada desde/con el LPB es asumida con profesionalismo, vivida y conceptuada como uno de los procesos experienciales con sentido pedagógico al interactuar, gestionar, intervenir[1] e investigar en educación y pedagogía dentro y/o fuera del contexto institucional real y en movimiento, creando en el o la docente en formación la oportunidad de seguir trascendiendo al ritmo elegido y por seguir explorando o profundizando.
La prápex se da en un espacio público de interlocución y deliberación consensuada latente, con seres humanos interesados en fortalecer y potenciar la consciencia individual y social planetaria, con la vivencia y expansión del conocimiento a través de la investigación educativa y pedagógica, desde territorios o escenarios educativos locales, regionales, nacionales e internacionales. Aporta en la elaboración de una filosofía y sabiduría del ser. Contribuye a la dignificación del ser maestro/a.
Una prápex como la asumida y vivida de esta forma, provoca, impulsa e inventa otras maneras de leer el mundo en el cual nos hemos insertado, por elección propia y no impuesta, desinhibe, es autorreguladora, es lo que es porque existe. Es reveladora de deformaciones en la formación, de los límites en las líneas o “énfasis”, dimensiona orden y desorden, relaciones de convivencia o desadaptación.
Es sentida, vivida, pensada y transformada no sólo por cada docente en formación, sino además, con todas y todos los seres dentro y fuera del contexto institucional educativo –sin importar si es población o comunidad educativa del orden formal, informal o no formal- intergeneracional.
Su reconocimiento, resonancia y repercusión (“socialización”) se puede hacer visible o pública por diferentes medios y con varios acuerdos consensuados, sin prisa pero sin pausa, por ejemplo con un registro, sistematización, memoria, conversar, deliberar, codificar y descodificar. Para este caso se ha preferido a través de las características luz, color, tacto y sonido involucrados en los informes por fase, y de hecho en el final. Con las fases y etapas han logrado emerger estrategias de interlocución, contacto, conexión e intercambio al ritmo de la población participante, y ante todo, de sus necesidades e inquietudes.
El contacto humano experiencial, se combina con formación académica al encuentro de más información expandiendo el conocimiento… descubriéndose y creándose multidiversidades en la transversalidad manifiesta, y en la sistematización[2] del proyecto pedagógico investigativo.
Son múltiples las alternativas para disfrutar una repercusión, si la normatividad de la base –concejo o comité de práctica, tutores, asesores- es flexible, asequible, y ante todo convergente y comprensiva, con lo innovativo y complejo en una prápex. En palabras de Morin:
No hay ningún lugar privilegiado desde donde se pueda prejuzgar a priori la exactitud de un pensamiento. No hay ningún tribunal supremo para juzgar la clarividencia o la inteligencia. Morin 1984:27
La prápex al estar en condiciones de integrar el principio formativo con el transformador, aporta en el de autorregulación trascendental de los/las docentes en formación. Estos principios hacen necesaria de modo simultáneo, la presencia de algunos seminarios, jornadas, eventos u otros códigos para comunicarnos[3] e intercambiar experiencias pedagógicas “débiles, fracasadas o en progreso”.
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[2] La cual no es realizada finalizando la última fase de la práctica, sino, que se asumió orientada por un bosquejo general y específico del proyecto pedagógico investigativo, permitiendo un proceso coherente y convergente entre el todo, las partes y sus actores activos participantes.
[3] Comunicación que también se podría llevar a cabo, con la creación de una revista que reúna y publique prácticas experienciales pedagógicas -de la Lic. En Psicología y Pedagogía- a manera de artículos investigativos y/o sencillamente narrativos.
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La evaluación se da durante el proceso con cada fase en presencia de: los tutores profesionales académicos, la o los docentes en formación, y el asesor/a de investigación educativa. Se crea una red informativa. Es de anotar la periódica comunicación entre todos y todas. Cada vez que acontece este “tipo” de evaluación, se acrecientan los principios de autorregulación y confianza, en convergencia con la esencia de la “profesión” o “carrera” elegida, además, del sentido en el hacer y ser.Teniendo en cuenta las consideraciones éticas acordadas, la prápex es pensada con/en/desde y fuera del LPB. La prápex como proyecto se transforma en investigación educativa y pedagógica- desestructura lo organizado, el proyecto de grado y sus requisitos(sus énfasis), pues, es ahora, un metaproyecto multifacético de investigación, orientado en proceso espiral complejo -dado en fases convergentes-, en el cual cuentan los espacios y tiempos organizados y otros impredecibles, en beneficio de todos y todas las protagonistas, para lograr observar armonía y articulación de la teoría y la práctica hacia la creación y comprensión del conocimiento, percibiendo a consciencia el caos en frecuencia a ondas sostenibles. Los procesos de gestión, intervención e investigación educativa, se convierten en un todo capaz de descubrir y despertar mayor consciencia en el y la docente en formación, fortaleciendo el potencial profesional, espiritual propio, y social.
Las intencionalidades de las dinámicas teórico prácticas registradas y visibles en un LPB provocan más inquietudes hacia el fortalecimiento de sus componentes en acción, dando como resultado un proyecto investigativo pedagógico convergente a la dimensión educativa de la misión y visión institucional en la cual se realiza la pasantia, practicum o práctica.
Perfil[1]
La plataforma orientadora de la práctica pedagógica experiencial, desde sus inicios ha sido, será, y se resume, con el principio de la autorregulación[2]. En un ejemplo vivido de prápex, facilitó y potenció la realización del trabajo investigativo, sin necesidad de requerir la presencia constante de un director/a de práctica o un tutor/a académica. Contrario a ello, sí es prudente considerar la importancia de por lo menos interactuar con mínimo dos asesores/as de investigación educativa pedagógica, y elegir la oportunidad de haber compartido con semilleros de investigación, así como, seguir participando en eventos de interés y trascendencia a nivel de la investigación educativa pedagógica e incluso aquellos que impliquen movilidad territorial local, regional, nacional e internacional.
∞ Identidad profesional con/en/desde la Lic. En Psicología y Pedagogía
∞ Habilidades comunicativas y sociales en el interactuar de contextos locales, regionales, nacionales e internacionales.
∞ Capacidad de gestión, organización, intervención, asesoría, diseño, consenso y proposición con los procesos innovativo, investigativo educativos, pedagógicos y sociales, fomentando el intercambio experiencial y la movilidad académica.
∞ Diseño, proposición, orientación y asesoría en/de proyectos de investigación educativa pedagógica, y proyectos de intervención (pedagógica, administrativa o política)
∞ Actitud investigativa, y formación en elaboración de instrumentos, y técnicas de investigación educativa pedagógica de tipo cualitativo.
∞ Darse la conscienciación de aprender, aprehenderse y desaprender/deshaprenderse
∞ Con visión de pensar, sentir, y actuar, en los desafíos educativos presentes que complejizan al ser y por ende, a las comunidades educativas, comunidades de saber pedagógico y comunidades científicas, entre otras.
∞ Deliberación, interlocución, y convergencia pública, en pro del bienestar de todos y todas, para la trascendencia del conocimiento.
∞ Acompañamiento, participación, orientación, valoración, intervención y evaluación en los procesos con redes multidisciplinares e interdisciplinares, y en experiencias pedagógicas a nivel individual y grupal.
∞ Generación, expansión, y fortalecimiento de las relaciones humanas, y laborales profesionales, así como el trabajo en equipo, y la articulación de los logros individuales.
∞ Formación durante toda la vida, en todo aquello que comprenda el fortalecimiento y potenciación de la evolución del ser.
∞ Participación en eventos de carácter socioeducativo, educativo, pedagógico – con socialización de los mismos: producción textual con creaciones estratégicas sostenibles e inquietudes provocadoras/recreadoras.
∞ Talento comprensivo reflexivo y constructivo, en el campo de los procesos de escritura y lectura –tanto para el caso de la investigación educativa como para las demás funciones generales de la carrera-, aportando conocimiento teórico y práctico a las políticas internas institucionales, las educativas y públicas.
∞ Disponibilidad de movilidad geográfica y territorial, acorde con las competencias profesionales.
∞ Asesoría y formación docente psicopedagógica orientada a maestras y maestros en ejercicio, articuladas al fortalecimiento y potenciación de las comunidades de Saber pedagógico, las comunidades de aprendizaje[3] y/o las comunidades científicas.
∞ Articulación, proyección y expansión de los principios de la psicología a la pedagogía y de esta sus aportaciones a la primera.
∞ Hacer uso oportuno y pertinente, del denominado modelo tecnológico de intervención psicopedagógica[4].
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[1] Antes de esbozar un perfil en construcción, se comparte el siguiente referente tomado de documentos de la Universidad de Málaga –UMA-: En éstos se registran los aspectos generales del practicum donde proponen “un modelo de formación basado en los cuatro pilares de la Educación para el Futuro, propuestas por J. Delors (Aprender a ser, aprender a hacer, aprender a conocer, aprender a convivir), como principios que orienten y den sentido al Practicum”. Tomando cada principio argumentan dicho sentido y orientación.
[2] Un principio cuyo sistema es abierto y por ende interactúa con múltiples posibilidades de elección y acción. Para curiosear más al respecto: PEDREROS, R. I., y otros. La autorregulación. Un universo de posibilidades. Bogotá: Epe y Conciencias, 1999.
[3] ELBOJ, y Otros. Comunidades de aprendizaje. Capítulo V., Barcelona: Graó, 2001. Se basan en el aprendizaje dialógico. Es un proyecto de cambio social cultural de las escuelas y colegios, de su entorno, para conseguir una sociedad de la información con derecho de todos y todas. Se plantean como una forma de transformar la escuela, la educación, y promueve la calidad de la enseñanza para todos y todas. Fundamentada en la pedagogía crítica
[4] PANTOJA, A. “El modelo tecnológico de intervención psicopedagógica”, Pp. 189-210. En: Revista de orientación y psicopedagogía. Vol. 13, Nº 2. Año 2002. Madrid: Aeop (asociación española de orientación y psicopedagogía)
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Las reformas en la educación y en el trabajo, los cambios sociales, económicos y tecnológicos con un ritmo muy acelerado en la realidad actual, plantean la exigencia de la innovación en los roles, perfiles y funciones de la orientación profesional en sus conexiones con los contextos sociales, educativos y laborales[1].
Sobrado: 2001
Se considera necesario el siguiente cuadro comparativo de funciones generales entre el Licenciado en Pedagogía,[2] el Licenciado en Psicopedagogía y el Licenciado en Psicología y Pedagogía.
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[1] SOBRADO, L. Los roles que la sociedad actual exige a los orientadores, son los de ser agentes de cambio social, formativo y profesional. Ver dirección de Web en bibliografía.
[2] Corresponden a las del Pedagogo formado en la UGR. Extractadas de apuntes de seminarios y programa del practicum, tomados en España. Se han considerado pertinentes al análisis comparado dado el acercamiento territorial y humano vivenciado durante el 2006 a través del convenio Pima entre la UPN y la OEI.
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1.5 Principales procesos de participación
Recordemos que para el caso de la prápex, su ubicación, movilización e interacción se puede dar en contextos de orden local-distrital, nacional e internacional.
. Gestión, organización, intervención
. Diseño, proposición, interlocución y asesoría
. Acompañamiento, participación, valoración y evaluación
. Movilidad geográfica y territorial – investigación
. Comunicación, fortalecimiento y potenciación
. Análisis, generación y expansión de conocimiento y solución a problemas o prioridades en el campo educativo.
Fortalezas¤ El respeto y consenso con y por los principios de confianza y autorregulación, dados durante todo el proceso.
¤ El Profesionalismo, experiencia pedagógica y capacidad de gestión de la docente en formación.
¤ La movilidad académica a través de aprovechamiento de becas o subvenciones.
¤ Las relaciones humanas en expansión, tanto con los participantes de la investigación como con los coordinadores y asesores de práctica.
¤ Vivir el conocimiento y aportar más a la psicopedagogía
¤ La animación continúa motivada por la coordinadora de práctica, para presentar el trabajo investigativo de modo más amplio en reconocimiento nacional, por ejemplo: en Bogotá Colombia, existe el premio Francisca Radke (http://fundacionradke.com/Premio.html).
Obstáculos
Dentro de algunos obstáculos y/o aprendizajes, se citan los siguientes:
Observaciones y Sugerencias
-Ante los desafíos actuales del planeta con relación a la educación, se requiere comenzar la práctica experiencial pedagógica, a partir del 2º semestre, ello podría ayudar en buena parte al estudiante en su elección vocacional o de prospectiva.
(…) No existen anillos retroactivos entre las facultades de educación y las escuelas reales, y los participantes afirman que sus facultades o universidades no le ponen atención a las prácticas, que las tienen completamente descuidadas y que, finalmente, son mas un requisito formal, que una oportunidad de entrenamiento (Ávila: 2003: 221)
(…) Lo que mas necesitan aprender los aspirantes a profesionales de la práctica es aquello que los centros de preparación de estos profesionales parecen menos capaces de enseñar (Schön: 1992:21)
-Brindar una amplia y oportuna asesoría a los bachilleres pedagógicos y normalistas superiores, acerca de sus ventajas académicas como beneficios normativos según las leyes o decretos vigentes, etc.
-Es indispensable que dentro del plan curricular del docente en formación, de la Lic. En Psicología y Pedagogía, se potencie la formación en investigación educativa, gestión o gerencia educativa, y legislación educativa.
-Meditar en lo referente a: los beneficios estudiantiles, no sólo la exoneración de matrícula, por ejemplo. Podría reflexionarse de forma más consciente y pausada, la posibilidad de reconocer los casos particulares de talentos excepcionales, y facilitarles dentro de la flexibilidad curricular, el adelanto de sus estudios (semestres), ello no necesariamente tiene que acontecer por validaciones u homologaciones; el estudio de su historial académico (excelencia académica), la experiencia y profesionalismo reconocido tanto en el aula de clases como en la práctica pedagógica experimental temprana (no la de últimos años) del o la docente en formación, son una pauta poderosa de repercusión.
Otorgar en pregrado, en el programa de Psicología y Pedagogía, a quien/es cumplan los criterios acordados por excelencia, en su tesis, monografía o proyecto de grado, el título o mención de laureada. Mejor aún, analizar y reflexionar dentro de -y gracias a- la flexibilidad curricular la oportunidad de contribuir a realizar una promoción a tiempo, es decir, promover al estudiante/a de un pregrado a un postgrado. Máxime si tiene las capacidades, el talento.
-Estudiar la posibilidad de crear un gabinete psicopedagógico (GPP), con oportunidad de promover y expandir gestión e investigación educativa pedagógica entre otras funciones). Se podría de ahí crear una revista psicopedagógica, para publicar las investigaciones de la Upn en ese campo. El GPP de Granada España, bajo la dirección del doctor José Luis Arco Tirado, estaría dispuesto a compartir su experiencia con la UPN (la información enviada y facilitada por el GPP, fue entregada oportunamente, a la coordinadora del programa).
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La conexión, contacto, realización y permanencia de la práctica experiencial pedagógica, en un escenario como el IDEP desde su proyecto LPB por primera vez, – en el caso de la Facultad de Educación y del Programa de Psicología y Pedagogía- es, hace, y deja historia y presente, con el proyecto de investigación educativa y pedagógica Esencia y sentido ontológico pedagógico social del LPB. Aportaciones psicopedagógicas, promoviendo en el/la docente en formación de la Lic. En Psicología y Pedagogía -si fuese de su interés-: la prospectiva de acercamiento y solicitud para la prápex no sólo al IDEP en cualquiera de sus proyectos misionales, sino además, en organismos o instituciones de investigación educativa pedagógica – ubicados a nivel local, nacional e internacional-.
-Se recomienda mayor fortalecimiento y potenciación en investigación educativa y pedagógica para el/los programa/s curricular de la Lic. En Psicología y Pedagogía, y a los tutores o coordinadores elegidos para la práctica en la UPN. Esto, contribuye no sólo a la formación del estudiante, también incluye al país en cuanto aprovechamiento y gestión, aplicado en este campo desafiante de la investigación, la ciencia y la tecnología.
Finalmente[1], se invita a los representantes del comité de práctica, o a quienes hagan de “jurados” o en su defecto de “profesores/as asistentes en la socialización final” de trabajos de pregrado, y que vayan a intervenir o juzgar lo hecho, a leer previa y cuidadosamente los informes finales o por lo menos los RAEs y las conclusiones; esta es una mínima forma respetuosa y de criterio, para poder preguntar u opinar y hablar de lo realizado[2], pues cuando se habla por hablar o creyéndose intelectual/es de la cosa hablada (o postulando autores como máximos representantes de teorías), sin darse cuenta (quizás), se hace necio el discurso y de actitud grosera y arrogante. La escucha es de sabios y pacientes, y la pregunta inteligente, de atentos que escucharon y meditaron sin impulsividad o por mostrarse. Da cuenta de esta realidad aquel que eleva su consciencia a otro nivel diferente al inicial.
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[2] En estas situaciones de “socialización” (en el tiempo y espacio dados, aún no se les puede dar el concepto de sustentación de proyectos, prácticas, monografías o tesis…), son aceptables y bienvenidas las observaciones o comentarios -para efecto de las valoraciones y evaluaciones-, las de aquellos/as que conocieron y estuvieron presentes en el proceso de la práctica experiencial pedagógica, de ellos/as, el autor/a de la investigación, no sólo escuchará, sino mediará o deliberará, porque sabe que sus evaluadores/a tienen claros los criterios de dicha evaluación y valoración pública –por lo menos leyeron y no buscan preguntar por impulsividad u otro caso.
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La anterior hace parte de una investigación ya socializada, es decir, con repercusión.
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