Marc Giner Llenas

Marc Giner Llenas escribió 15 artículos para SUR Cultural

El deporte infantil como elemento educativo

Publico este artículo a nombre de Eduard Hervás (Psicólogo, eduardhervas@gmail.com), podeís encontrar más artículos suyos en su blog

En principio todos tenemos la idea -más o menos reflexionada o intuitiva- que practicar deporte de manera habitual es una actividad positiva para los niños y las niñas, especialmente si es un deporte de equipo.

A los niños y a la niñas desde muy pequeños les gusta el movimiento, la actividad física, con lo que aprenden a utilizar el cuerpo y a quemar energías. También, cuando van haciéndose mayores, les gusta realizar actividades con otros, para sentirse miembros de un grupo y conseguir cosas juntos, sea un resultado de una competición deportiva, un dibujo colectivo o una actividad de investigación escolar. Y evidentemente, y así lo dicen los especialistas, que el deporte para los pequeños puede ser un juego, una fuente de placer por el que tiene de actividad física, de superación personal y de relación con los otros, convirtiéndose en un elemento más de su educación. Pero un elemento que en principio es positivo puede llegar a transformarse en un conjunto de rígidas actividades y obligaciones que en lugar de ayudarlos en su evolución y crecimiento como personas del presente y del futuro, les complique su educación personal.

LA IMPORTANCIA DEL DEPORTE PARA LOS NIÑOS Y NIÑAS

Está claro que el deporte de equipo los da a los más pequeños la oportunidad de jugar en compañía, de sentirse parte de uno todo que debe estar bien avenido y cohesionado por poder obtener resultados positivos al marcador, aunque los resultados del marcador del campo no deberían ser aquello más importante para los niños deportistas sino el mismo hecho de jugar. Porque cuando nos referimos al deporte infantil debería quedar claro que más importante que ganar es:

  • Aprender a jugar juntos, experimentando directamente que lo que hace cada uno repercute directamente en el que hacen y harán los compañeros, y viceversa: el sentimiento de pertinencia a un grupo.
  • Sentirse necesario para el equipo y sentir como necesarios a todos los otros, ya estén en el terreno de juego o esperando como suplentes: la valoración personal.
  • Aprender a entrenarse, a realizar unas actividades -físicas o no- que parece que no tengan que ver con jugar partidos, pero que son fundamentales por a poder jugar: la planificación y la constancia.
  • Saber que hay unas reglas, más o menos arbitrarias, que son las que conforman y enmarcan aquella actividad y la convierten en deporte: las normas en la vida.
  • Pasárselo bien jugando y entrenando, pero también hablante del partido y del entrenamiento, pensando y expresando como se han sentido jugando, ganando o perdiendo…: la reflexión personal y la comunicación.
  • Tomarle gusto a la actividad deportiva para que continúe practicando a lo largo de su vida, sea en equipo o individualmente: la educación física.

EL DEPORTE PARA EDUCAR, NO EDUCAR PARA EL DEPORTE

Según estudios realizados, las razones por las que los niños abandonan la práctica del deporte son, entre otros el conflicto de intereses entre las exigencias del deporte y otras actividades interesantes para ellos, la inconstancia propia de la edad por la que se apasionan temporalmente por una cosa y le olvidan después. Sin embargo, también, por el carácter demasiado serio del entrenamiento, por el lugar preponderante de la competición en el conjunto de la actividad deportiva, por las relaciones conflictivas con el entrenador y por no soportar la presión a que se le somete. Y aquello más lamentable es que, a veces, son los padres los que, sin quererlo, presionan a los hijos pequeños para que tengan que ganar y se obliguen a ser los mejores y se sientan muy mal si no pueden hacerlo.

Por todo esto, cuando se trata de deporte infantil, no se pueden marcar como objetivos el de educar para el deporte ni el de hacer deportistas de élite. Sino, al contrario hay que aprovechar el que tiene de positiva esta actividad para educar, y propiciar que los niños y niñas se formen como personas que, en un porcentaje muy alto, no llegarán a ser deportistas profesionales y que, como mucho, podrán seguir a lo largo de la vida utilizando el deporte para su distracción, favorecimiento de relaciones personales y mantenimiento de una forma física y mental.

Las madres y les paras tienen un papel muy importante en relación a la práctica del deporte de sus hijos e hijas, como responsables primeros que son de su educación. Como cada actividad de los pequeños, es necesario que los padres sepan qué es lo que pretenden facilitándoles a sus hijos la actividad deportiva, si quieren que sea un elemento más en su educación o que les complique la vida y dificulte su crecimiento como personas.

Si después de reflexionar se percatan que desean que el deporte ayude sus hijos en su educación física, emocional y de relaciones, deberán tratar de hablar con ellos cuando ganan y cuando pierden, cuando los ponen en el primer equipo y cuando los tienen sentados de suplentes, cuando marcan un gol o cuando no les han pasado el balón… E ir ensenñándoles la necesidad de ganar para saber perder y perder para saber ganar, y que aquello más importante no es ni ganar ni perder sino jugar y pasarlo bien. E ir dando herrajes personales para que aprendan a no sentirse humillados cuando pierden, fallan un tiro o se dejan marcar un gol; aceptar las decisiones del árbitro, aunque sean injustas porque el juego es el juego y tiene reglas; o sentir que el entrenador no los tiene tan bien considerados, o de igual manera, que se tienen ellos a ellos mismos… Y no solo hablar el padre o la madre sino ayudar a los pequeños a que cuenten lo que piensan y sienten en estas ocasiones, con la que cosa la actividad deportiva servirá para que aprendan a conocerse ellos mismos, y expresar sus sentimientos y sus emociones.

Teniendo en cuenta el que he expuesto antes, la práctica del deporte de los niños y niñas les valdrá como un elemento positivo en su formación y crecimiento personal, siendo una parte más de su educación, que los ayudará a conseguir un estilo de vida saludable, una mejora en la motricidad, el aprendizaje del trabajo en equipo y de las relaciones interpersonales, el aumento de la motivación y la perseverancia, etc. Y, finalmente, sirviendo también como prevención individual y colectiva de muchos de los problemas que en los últimos años van surgiendo al llegar a la adolescencia o la juventud y que solo se pueden resolver de forma satisfactoria para la sociedad y las familias antes de que salgan, con la educación cotidiana de los más pequeños.

Orientaciones para el manejo de la conducta desafiante

A pesar de que no es muy frecuente de vez en cuando nos encontramos con niñ@s o adolescentes con un perfil desafiante. Est@s acostumbran a presentar un perfil muy particular que dificulta el manejo de su conducta en casa y en la escuela, suelen ser niñ@s o adolescentes con una buen desarrollo intelectual pero que tienen una importante necesidad de sentir que tienen el control de la situación, a veces se plantean como un reto poder controlar la situación ante la persona que tienen en frente o en otras precisan que se les preste un grado de atención muy elevado, ya sea por parte del adulto como por parte de sus compañer@s.

Aquí os planteo una serie de recomendaciones que considero pueden resultar muy provechosas:

  • Proponerle retos, llevarlo a nuestro terreno
  • El manejo de su conducta resultará más sencillo si lo tenemos de nuestra parte, resulta importante motivarlo proponiéndole metas que pueda alcanzar y le resulten atractivas.
  • Asimismo le podemos dar cierta responsabilidad en algunos aspectos del aula, lo que le dará cierta relevancia y desplazará sus necesidades de atención
  • Enfrente de conductas desafiantes claras, es decir, cuando el alumno está buscando nuestra atención con una conducta que sabe que es incorrecta, pero está buscando el contacto ocular con nosotros, podemos actuar de dos maneras:
    • Haciendo caso omiso a su conducta y sólo actuando en el caso de que infrinja realmente la norma.
      • Proponiéndole una tarea que le pueda resultar estimulante (no se puede hacer siempre de esta manera, ya que el alumno lo puede interpretar como un refuerzo positivo a la conducta desafiante), desviando de este modo su atención y retomando nosotr@s el control de la situación.
      • Dedicarle tiempo para reflexionar sobre su conducta
      • Clarificarle mucho las normas y límites
      • Establecer mecanismos de control de la conducta, como por ejemplo, parrillas de valoración de su conducta
      • En el caso de que tengamos que utilizar algún tipo de castigo es necesario que estos sean cortos y no impliquen el contacto emocional con el adulto.
      • No ceder en la normativa
      • El alumno nunca debe percibir que perdemos el control de la situación, es importante llevar siempre la voz cantante y procurar no subir de tono.

      El alumno nunca debe percibir que perdemos el control de la situación, es importante llevar siempre la voz cantante y procurar no subir de tono.

      Una buena escuela

      Esta mañana leia un artículo en la contraportada del periódico Avui donde hablaba de la decisión de los padres y madres de cara a la elección del centro educativo de sus hij@s, ahora en el periodo de preinscripción en España. La lectura de este artículo me ha hecho pensar en que consideraria una buena escuela, aquí os dejo algunas ideas de como debe ser una buena escuela (no es más que una opinión):
      • Una escuela abierta a tod@s, donde tod@s tengan su lugar sean cuales sean sus características.
      • Una escuela en la que los maestr@s trabajen en colaboración estrecha con los padres y madres. Con un clima próximo entre las partes.
      • Una escuela donde no solo primen los contenidos curriculares, sino que el principal objetivo sea el desarrollo integral de l@s alumn@s (lo cual también incluye el desarrollo curricular lógicamente).
      • Una escuela que se preocupe por la formación de su profesorado.
      • Una escuela que prevea los soportes que puede precisar un alumno, ya sea de forma puntual o bien de forma continuada.
      • Una escuela que prime el uso de diferentes metodologias de aprendizaje, que trabaje mediante aprendizaje cooperativo, programación multinivel, tutorias entre iguales, … Es decir, que busque los recursos de enseñanza más adecuados al grupo clase y a los contenidos, procedimientos y actitudes que se deban trabajar.
      • Una escuela donde el bienestar de l@s alumn@s y el profesorado sea un objetivo primordial, es decir, que propicie un clima positivo y facilitador de los aprendizajes y el desarrollo de las relaciones entre todos los miembros de la comunidad educativa.
      • Una escuela que busque que l@s alumn@s saquen el máximo de sus potencialidades, independientemente de sus capacidades.
      • Una escuela libre de prejuicios.
      • Una escuela abierta a buscar las mejores soluciones para aquel o aquella alumn@ que presenta cualquier tipo de dificultad.
      • Una escuela en que las normas y los límites sean claros y faciliten la convivencia de tod@s l@s que forman parte de ella.
      • Una escuela en la que tod@s sus miembros sean agentes educativos, no solo el personal docente sino también el personal no docente.
      Seguramente, muchos padres y madres no contemplen todas estas variables en la elección del centro educativo de sus hij@s, primando otros aspectos como la formación en lenguas estrangeras, en nuevas tecnologias o en matemáticas o las instalaciones de la escuela. No voy a negar la importancia de estos aspectos, aunque sin lugar a dudas el resto de las características son mucho más importantes. Si se cumplen la mitad de los puntos de los que he hablado estoy seguro de que el nivel formativo de la escuela será excelente, aunque tal vez no tenga las instalaciones que nos gustaria o la cantidad de horas de ingles que nos gustaria. sin embargo, la educación de l@s niñ@s y adolescentes es una cuestión de prioridades, cada cual tiene las suyas. A mi me gusta creer en estas palabras extraídas de la Declaración de Salamanca (UNESCO, 1994) sobre la escuela inclusiva como (la cual creo corresponde a las caraterísticas que he expresado):
      “el medio más efectivo para combatir las actitudes discriminatorias, para formar comunidades de acogida, construir una sociedad inclusiva y conseguir una educación para todos; además, ofrecen una educación efectiva a la mayoría de niños y niñas y, en definitiva, mejoran la relación gasto-eficacia de todo el sistema educativo”

      La evaluación y práctica de la escritura (1a parte)

      En la evaluación de la escritura debemos tener presentes 3 aspectos fundamentales como eje de la evaluación psicopedagógica, pero a mi entender, también resultan clave de cara a los procesos de reeducación o bien al trabajo de la escritura en el área de lengua. En este primer artículo, continuador de La escritura, aspectos básicos y La escritura, la necesidad de orientación temporal y planificación, trataré tan solo los dos primeros puntos, dejando para otro artículo completo la evaluación de la expresión escrita.
      Desde mi perspectiva estos tres elementos de análisis e intervención son los siguientes:
      • Calidad de la grafía y estructuración del espacio en el papel
      • Ortografía
      • Expresión escrita
      Lógicamente el punto más relevante desde el punto de vista cognitivo resulta la expresión escrita, ya que es la finalidad básica de la escritura, sin embargo, no podemos olvidar los aspectos más formales por su relevancia comunicativa ante el receptor.

      Calidad de la grafía y estructuración del espacio
      En la evaluación de estos aspectos resulta clave tener en cuenta los siguientes puntos:

      • Direccionalidad de la letra

      La direccionalidad de la letra resulta clave para que el/la alumn@ desarrolle un ritmo escritor adecuado, así como que las grafías se mantengan ligadas entre sí, permitiendo asimismo la inteligibilidad de ésta.

      • Trazo
      El trazo es la habilidad del chic@ para mantener una regularidad en su escritura, dependerá pues de su fatigabilidad y del desarrollo de su coordinación visomotora

      Debemos tener presente que ambos aspectos, tanto la direccionalidad como el trazo influirán en el tamaño de la letra, aspecto que también debemos tener presente en la evaluación.

      • Respeto de los límites espaciales
      El respeto a los límites espaciales se refiere ante todo al dominio de los márgenes y de las separaciones entre líneas. Generalmente, estos aspectos se encuentran muy relacionados con la capacidad de orientación y estructuración del espacio. Muchas veces podemos encontrar escritos en los que todos sus contenidos se encuentran desplazados a la izquierda o al límite superior o bien tienen dificultades para respetar las pautas o márgenes.

      Sin embargo resulta importante en la evaluación psicopedagógica tener presentes las connotaciones emocionales que pueden conllevar las escrituras especialmente peculiares, siempre en contraste con otras pruebas que ahonden en los aspectos emocionales.

      La Ortografía
      La ortografía es tal vez la parte más sencilla de evaluar, motivo por el cual a menudo en la escuela es también el aspecto más trabajado y evaluado. Aún así resulta importante tener presente la distinción entre la ortografía natural y la ortografía arbitraria.
      La ortografía natural es aquella que responde a la correcta correspondencia entre sonido y grafía, independientemente de las reglas que puedan regir la ortografía, de este modo por ejemplo en buey no encontraríamos ningún error de ortografía natural si estuviese escrito como “vuei”. Por otra parte, se incluye dentro de la ortografía natural la separación entre palabras, a menudo se pueden dar errores como el incluido en esta frase “sepone la camisa”, donde las partículas con menor significado son incluidas en la palabra que las sigue. Se considera en términos generales que los errores de ortografía natural deben desaparecer alrededor del ciclo medio de primaria (8-9 años).
      La ortografía arbitraria es aquella que responde a reglas o arbitrariedades, es decir, que se ha decidido que se escribe así mediante una norma, en estos casos hablaríamos de normas como las del uso de la mayúscula, b/v, h, las reglas de acentuación, …

      Documentos sobre la adopción

      En otros posts ya he hecho referencia al trabajo de Beatriz Sanroman en el campo de la adopción (podéis leer la entrevista que le realicé en el blog), en este post recojo diferentes de los documentos que tiene colgados en su blog, puesto que considero que es importante ponerlos al alcance de tod@s aquell@s que trabajamos direcamente con niñ@s adoptad@s, más teniendo en cuenta el muy buen criterio de Beatriz. Aquí os dejo los enlaces de los documentos que son más interesantes desde la perspectiva psicopedagógica, aunque os invito nuevamente a que visitéis su blog para obtener aún más información sobre otras temáticas, resulta especialmente interesante su sección Biblioteca (también encontraréis documentos muy interesantes para padres y madres). Bueno aquí os dejo los enlaces más interesantes según mi opinión:

      Adopción y etapas del desarrollo

      Crecer desde el duelo y la pérdida

      Las 12 características del niño adoptado

      Guía de la adopción para educadores

      Escolarización de los niños adoptados

      Guia para la postadopción para profesionales de la educación y agentes sociales

      El niño adoptado en la escuela infantil

      No dejéis de visitar el blog de postadopción para encontrar más recursos.

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