Una reciente investigación demostró que las plantas son sumamente sensibles a lo que sucede en su entorno, reaccionan de manera muy rápida ante los cambios que se producen en el ambiente y también desarrollan estrategias cuando se sienten atacadas y suelen pedir ayuda a distancia ( a animales y avisar a las otras plantas de la situación).
La investigadora Monika Hilker del Instituto de Biología de la Universidad Libre de Berlín afirma: “las plantas no son estáticas ni son tontas”, “Responden a estímulos táctiles, reconocen diferentes longitudes de onda lumínica, escuchan las señales químicas, hasta pueden hablar” por señales químicas. El tacto, la vista, la audición, el habla, “son modalidades y habilidades sensoriales que normalmente las pensamos sólo para los animales”.

por Patricia Sevilla
Cuando las plantas se sienten en peligro liberan una sustancia química que irrita al depredador o un tipo de goma para aprisionar al atacante.
La respuesta que generan ante la masticación de un insecto se traduce en un montón de sustancias químicas que se transportan por el aire con el fin de pedir ayuda. Estas sustancias atraen a los insectos depredadores grandes que se encargarán de comer a los insectos más pequeños que son los que muerden las hojas, o a los insectos parasitários minúsculos.
Además estas sustancias avisan a otras plantas que también corren peligro, entonces las mismas se volverían más resistentes a los herbívoros.
Esta investigación es algo increíble para hablar con los niños y para cuestionarnos el tema de los vegetarianos.
Dejo el link a un artículo más completo sobre el tema:
http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2010/01/21/_-02122537.htm
