¿Cómo identificar a un disléxico?

Posted by Pamela Ferreira diciembre - 15 - 2009 - Martes Comentarios desactivados

Los niños con disléxia presentan ciertas señales durante la primera infancia y la edad de iniciación escolar, las cuales deberemos de tener en cuenta para identificarlos y poderlos ayudar tanto en el aula como en casa, y a la hora de planear su educación.

Las señales que muestran en la primera infancia son:

  • Atraso en el desarrollo motor desde la fase de gateo, sentarse y andar.
  • Atraso o dificultad en lograr hablar, desde el balbuceo hasta la pronunciación de las primeras palabras.
  • Les es difícil comprender lo que oyen.
  • Disturbio en el sueño.
  • Susceptibilidad a las alergias y a las infecciones.
  • Tendencia a la hiper o hipo – actividad motora.
  • Tienden a llorar mucho y parecen inquietos o agitados muy frecuentemente.
  • Dificultad para aprender a andar en triciclo o bicicleta.
  • Dificultad de adaptación en los primeros años escolares.
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por entrechiquitines.com

El síntoma más conclusivo es el atraso en la adquisición del habla y  su deficiente percepción fonética.

Esta falta de percepción fonológica se nota desde la pronunciación de algunos sonidos de letras y  de sílabas.

Son chicos que por lo general tienen excelente memoria auditiva,  pero presentan esa dificultad en cuanto a la percepción de las partes sonoras diferentes que componen a una palabra.

También les cuesta mucho adquirir el dominio con respecto al equilibrio de su cuerpo.

A partir de la iniciación escolar (seis años)  los síntomas que presentan son:

  • Lentitud al momento de hacer sus tares.
  • O al revés puede ser que realicen sus tareas muy rápidamente y con muchas equivocaciones.
  • Copian con letra linda, pero tienen poca compresión del texto o no leen lo que escriben.
  • La fluencia lectora es muy pobre para la edad.
  • Inventan, agregan o omiten palabras al leer y  al escribir.
  • Sólo hacen lectura silenciosa.
  • O al contrario, sólo comprenden lo que leen si lo hacen en voz alta para poder captar el sonido de las palabras.
  • La letra puede ser ilegible, tener una mala caligrafía o pueden borrar o unir las palabras entre sí.
  • Pueden omitir, agregar,  cambiar o invertir el orden y dirección de letras y sílabas.
  • Se olvidan de aquello que aprendieron bien en pocas horas, días o semanas.
  • Se les hace más fácil o sólo son capaces de expresar lo que saben a través del examen oral.
  • Al contrario, puede serles más fácil escribir lo que saben que hablarlo.
  • Tienen una gran imaginación y creatividad.
  • Se desconectan fácilmente de la realidad.
  • Les da dolor de estómago a la hora de ir para la escuela y  pueden tener fiebre alta en días de prueba.
  • Les llama la atención todo por eso no logran concentrar la atención en un sólo estímulo.
  • Poseen baja autoestima, no les gusta ir a la escuela.
  • Siempre esquivan leer, sobre todo en voz alta.
  • Se pierden fácilmente en el espacio y en el tiempo.
  • Siempre pierden o olvidan sus pertenecias.
  • Cambian bruscamente de humor.
  • Son impulsivos e interrumpen a los demás para hablar.
  • No consiguen hablar si otra persona estuviera hablando al mismo tiempo que ellos.
  • Tienen dificultades visuales auqnue un examen de vista no revele ningun problema.
  • Son muy tímidos o desconectados, si se sienten presionados pueden hablar lo opuesto a lo que desean.
  • Algunos llegan a ser deportistas, en cambio otros no logran jugar a la pelota.
  • Confunden derecha con izquierda, abajo – arriba, enfrente – atrás.
  • Es común que presenten lateralidad cruzada.
  • Presentan dificultad para leer la hora, para entender la secuencia de los dias, meses y  estaciones del año.
  • Dificultad en aritmética básica y/o en matemática avanzada.
  • Dependen del uso de los dedos para contar, de trucos o objetos para calcular.
  • Saben contar, pero muestran dificultad en contar objetos y  manejar dinero.
  • Son capaces de hacer cálculos aritméticos pero no resuelven problemas matemáticos.
  • Aunque resuelvan cálculos de álgebra mentalmente, no elaboran cálculos aritméticos.
  • Tienen excelente memoria a largo plazo de experiencias, películas, lugares y rostros.
  • Buena memoria a largo plazo pero pobres en memoria a corto plazo.
  • Piensan a través de imágenes y  sentimientos, no con el sonido de palabras.
  • Son extremadamente desordenados, sus cuadernos o libros son borrados o todos doblados.
  • Tienen predisposición a las alergias o a las enfermedades infecciosas.
  • Tolerancia muy alta o muy baja al dolor.
  • Fuerte senso de justicia.
  • Muy  sensibles y emocionales, buscan siempre la perfección que les es dificil lograr.
  • Dificultad para andar en bicicleta, para abotonar, o para atar los cordones del zapato.
  • Mantener el equilibrio y ejercicios físicos son extremadamente dificiles para muchos disléxicos.
  • Con mucho ruido se sienten confusos, se desconectan y actuan como si estuvieran distraidos.
  • Su escritura puede ser sumamente lenta, ilegible, sin dominio de los espacios o de la página.
  • Cerca del 80 % de los disléxicos tienen dificultad en deletrear y  en lectura.

Una vez que nos percatamos de que nuestro hijo o alumno presenta algunos de estos síntomas, lo primero que tenemos que hacer es llevarlo o darle el pase para el psicopedagogo y el fonoaudiólogo, quienes le realizarán el diagnóstico correspondiente.

Es disléxico, no haragán

Posted by Pamela Ferreira diciembre - 1 - 2009 - Martes 1 COMMENT

Hace algunos años, tuve como alumno a un niño muy mimoso, que escribia muy lento, se iba del renglón cuando lo hacia, y  su trazado era muy grueso. Demoraba mucho en copiar del pizarrón y  no comprendía lo que leía.

En aquel entonces, no tenía ni idea de lo que era la dislexia, ya que en magisterio habíamos tenido sólo un mes de la materia D.A y todavía la profesora se había pasado faltando, por lo cual no había enseñado casi nada.

salud-infantil-dislexia

por http://www.areapadres.com/

Pensaba que como era tan mimoso, lo que tenía era haraganería.

Como docente, con el tiempo, me dí cuenta de que necesitaba saber más para ayudar a esos chicos. Fue así, que comencé a buscar información en Internet, a hacer cursos y a comprar libros.

Al comenzar a investigar percibí de que estaba equivocada, ese chico tenía dislexia.

Cuántas veces por no tener la información o formación necesarias confundimos a un niño disléxico con perezoso.

Falta mayor preparación por parte de los docentes con respecto a las dificultades del aprendizaje, tendriamos que recibir cursos todos los años y gratuitos sobre el tema porque cada vez aparecen más niños con disléxia y con otros trastornos.

Un niño con disléxia, presenta un déficit en el procesamiento fonológico (a nivel cognitivo  – linguístico) que se manifiesta por el bajo desempeño en las tareas de conciencia fonológica, memoria fonológica y  nominación rápida.

Para comprender esta dificultad tenemos que ir al estudio del cerebro de los disléxicos.

Estudios muestran que el cerebro de un disléxico es diferente del de uno no disléxico. Se descubrieron diferencias anatómicas, con respecto a la parte celular y de conección. Las diferencias estructurales en el cerebro de los disléxicos comenzarian desde antes del nacimiento, con una dinámica de interacción entre los genes, el cerebro y el medio ambiente.

Se hallaron diferencias anatómicas, celulares y en las conecciones ( sistema nervioso distinto).

El Planum Temporale, es una parte del encéfalo situada en la encrucijada entre los lóbulos temporal, parietal y frontal, que se encarga en alto nivel del procesamiento, incluyendo el análisis sensorial y motor, el trabajo de la memoria y de la atención y lenguaje. Esta parte en personas sin dislexia es mayor en el lado izquierdo del cerebro, en cambio los disléxicos la presentan igual en tamaño (simétrica) en ambos lados del cerebro.

También se encontraron diferencias en el córtex, el volumen cerebral es mayor en el lado derecho, mientras que la materia gris se encuentra disminuida en el lado Temporal izquierdo en el interior del Planum.

Tienen un mayor número de células nerviosas menores en ciertos grupos de células (núcleo) del Tálamo. Neuronas menores en las áreas de la visión y de la audición, pueden alterar la regulación precisa del tiempo que es requerido para la trasmisión eficiente de la información.

En el córtex cerebral se encontraron células nerviosas llamadas “ectopias” por su posición anormal. Las mismas se hallaron dentro de la primera capa en el área cortical responsable por el lenguaje.  El hecho de que las ectopias se conecten de forma diferente con las neuronas en otras partes del cerebro es muy significativo. Como estas células están en la red del lenguaje y en la parte frontal del cerebro conectada a la memoria verbal, esto puede explicar la dificultad que se presenta en el aprendizaje de la lectura y escritura.

Otra característica, es que el cuerpo calloso, un importante haz de fibras nerviosas que unen los hemisferios derecho – izquierdo también es diferente; es menor en su porción anterior, y menor y más corto en su parte posterior, marcando diferencias en su conección y en la comunicación inter – hemisférica cerebral.

Por todo lo dicho anteriormente, concluimos en que estos chicos procesan la información a través de caminos únicos.

No son lentos, son disléxicos.

Referencia Bibliográfica:

Sarakanda: una tipografía para niños con dislexia

Posted by Pamela Ferreira febrero - 2 - 2009 - Lunes 3 COMMENTS

Cecilia nos envió un enlace a Sarakanda, una tipografía diseñada por Alejandro Valdez, que tiene la particularidad de estar dirigida a los niños y niñas con dislexia. Aunque todavía está en desarrollo, el autor se ha basado en la bibliografía existente sobre el tema, las recomendaciones pedagógicas que ha investigado y pruebas reales con niños y niñas con dislexia.

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Mediante el uso de trazos diferentes y más claros para diferenciar mejor las letras que «se parecen» y pueden resultar confunsas, el alfabeto resultante está adaptado a la fisiología de la lectura y a la manera particular en que los niños y niñas con dislexia desarrollan el proceso del aprendizaje. En su blog el autor describe todo el proceso de su creación y de las pruebas que ha ido realizando.

Cuando esté terminada la publicará en su blog en formato OpenType.

Fuente Original:

http://www.microsiervos.com/

Cómo manejar las dislexias en niños

Posted by Pamela Ferreira octubre - 30 - 2008 - Jueves 11 COMMENTS

La dificultad para combinar las letras con sus sonidos. Adquirir vocabulario a través de la lectura es clave.

Dolores Torrado

Pediatra de UCM

La capacidad para leer, a diferencia de lo que ocurre con el lenguaje, requiere de una instrucción directa. La dificultad para adquirir esta habilidad se denomina dislexia.

El niño disléxico puede presentar diferentes trastornos en el aprendizaje de la lectura que pueden expresarse como: a) dificultad para leer fluidamente palabras enteras en el contexto de una narración; b) deficiencias cognitivas de lenguaje y vocabulario, con la consiguiente limitación en la comprensión de lo leído; c) falta de interés o motivación para la lectura, que puede o no estar vinculada a las alteraciones referidas.

Al finalizar su primer año de vida los niños pueden estar ya familiarizados con los libros, dependiendo de la tarea previa realizada con ellos, leyéndoles cuentos. Esta práctica debe proseguirse durante la etapa preescolar, procurando que distingan la entonación de las frases leídas, y las identifiquen con las ilustraciones del libro. De esta manera, llegan incluso a memorizar palabras o frases.

Cuando inician la escuela pueden ya asociar las letras con sus sonidos; pero para poder leer deben antes reconocer todas las letras y las representaciones ortográficas del fonema correcto. Esto supone un considerable esfuerzo para descodificar las palabras, y sólo con la exposición repetida de ellas en su contexto podrá adquirir una lectura automática, fluida y rápida.

En el libro Learning Disabilities, de Cook L. & Lyon, dice que la dislexia “se caracteriza por dificultades en el reconocimiento exacto, fluido, o de ambos, de la palabra, y por las malas capacidades de deletreo y descodificación”. Este defecto es independiente del que puede causar un déficit de capacidad cognitiva, y ocurre a pesar de una correcta instrucción. El defecto de la dislexia se encuentra en una etapa que es previa al propio aprendizaje de la lectura, y que consiste en una mayor dificultad para la descodificación de las palabras leídas, lo que limita su comprensión.

El niño disléxico es aquél que tiene una dificultad mayor de lo habitual para distinguir la combinación de las letras y los sonidos correspondientes. Con el tratamiento se comprueba que la comprensión restringida de su lectura mejora con el progreso en el proceso de descodificación. Se potencia con la adquisición de un mayor vocabulario, y con una mejor comprensión oral y memoria.

Los niños comprenden mejor el texto que se les lee, según el modo de leer, entonar e interpretar la historia. Ellos adquieren alfabetización e interés por la lectura en forma directamente proporcional con el estímulo familiar. Por ello se aconseja contar con libros adecuados para promover la lectura y lograr una mayor interacción verbal y desarrollo de vocabulario.

GRIZZLE KENNETH, “Dislexia del desarrollo”.

COMUNÍQUESE CON UCM

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José Mazzini 2957

La primera señal.

La alerta inicial puede ser una simple falta de interés por la lectura. En ese caso se aconseja consultar y así no perder tiempo útil para lograr la recuperación. Además del vocabulario restringido, la mayor dificultad está en la lectura fluida. Al finalizar el segundo año escolar debe valorarse mediante la comprensión de lo leído.

Dominar el alfabeto.

En el jardín de infantes y al iniciar la escuela es necesario el dominio del alfabeto pues de lo contrario pueden tener dificultades para leer, incluso palabras que les son familiares en su vocabulario oral. Luego de identificar la ortografía de la letra con sus propiedades sonoras, pueden hacer corresponder el sonido con el símbolo gráfico.

Un trastorno limitante.

La dislexia influye negativamente en el progreso académico debido a la limitación que genera en la capacidad para conocer y aprender. Causa un círculo vicioso, dado que la menor lectura retroalimenta un menor desarrollo intelectual. Para romper el círculo debe realizarse un diagnóstico lo antes posible para implementar los apoyos necesarios.

Fuente original:

http://www.elpais.com.uy

Dislexia (Parte II)

Posted by Pamela Ferreira julio - 27 - 2008 - Domingo Comentarios desactivados

En el artículo pasado, tratamos sobre los síntomas que se suelen presentar ante la dislexia (aquí).

En este caso, primero, hablaremos sobre cómo debe ser el diagnóstico, después diremos qué ejercicios pueden auxiliar y por último, brindaremos indicaciones para que los padres sepan cómo actuar cuando se encuentran con esta disfunción.

El diagnóstico debe ser realizado por un equipo multidisciplinario compuesto por fonólogo, psicólogo y psicopedagogo. También si es necesario se deben de llevar a cabo exámenes complementarios con neurólogo y oftalmologo para descartar cualquier otra disfunción o trastorno.

Después de hecho el diagnóstico, se investigan: el potencial del niño (nivel de atraso, por qué sucedió, etc), los métodos de enseñanza ya utilizados y el histórico familiar. Luego de esta etapa, se comienza con la reeducación que consiste en que el niño aprenda a través de un método multisensorial (buscar el uso de todos los sentidos).

Os dejo dos videos que muestran información y entrevistas con disléxicos, muy interesantes. En idioma portugués encontrarán videos muy buenos realizados por la Asociación Brasileña de dislexia.

Los ejercicios que los docentes pueden plantear para auxiliar en esta dificultad son:

  • Rimas
  • Onomatopeyas
  • juegos sonoros
  • travalenguas

Los padres cumplen como en cualquier otra situación un papel importantísimo para su mejora.

Estas son algunas indicaciones que damos para ellos:

  • Dividir las lecciones en partes.
  • Estar al lado auxiliando a los niños en sus tareas.
  • Alternar la lectura de libros.
  • Procurar otras formas de explicar el contenido.
  • Valorizar los acentos.
  • Hablar sólo cuando logran la atención.
  • Dar autonomía
  • No comparar, ni sobreproteger.
  • No exagerar en otras actividades.
  • Siempre incentivarlo.
  • Explicar en la escuela la situación.

Un dato fundamental para el cierre de este artículo es que la intervención precoz de esta dificultad, reduce la posible falla en la lectura del 18 % para el 3 %.

Dislexia (Parte I)

Posted by Pamela Ferreira julio - 15 - 2008 - Martes 1 COMMENT

Leer cambiando las letras, mirar un cartel y no comprender el anuncio, escuchar un recado y no entenderlo de forma correcta son algunos síntomas de una dificultad del lenguaje llamada Dislexia.

La dislexia es un disturbio sensorial, un distrubio en el procesamiento neurológico. La persona que tiene dislexia procesa de manera diferente el lenguaje.

Las causas son hereditarias y se presenta con mayor incidencia en el sexo masculino (3 de cada 1 niña). Alcanza a cerca del 12 al 16 % de la población mundial y es independiente de cualquier alteración motora, intelectual, sensorial, emocional o de método de enseñanza.

Se evidencia más en la fase de alfabetización pero en la mayoría de las veces se detecta tardíamente.

Los síntomas más frecuentes son:

  1. Inhabilidad de leer fluentemente, lo que conlleva a una dificultad en la comprensión de los textos.
  2. Deletreado pobre – por ejemplo, separar la palabra cama en fonemas no lo logran. El 80 % presentan dificultad en este aspecto.
  3. Alteración en la consciencia fonológica, es decir en la comprensión de las diferentes formas o en la familiarización con las palabras.
  4. Atraso fonológico.
  5. vocabulario restringido.
  6. Alteraciones en la motricidad fina. Entendemos por motricidad fina todas aquellas actividades del niño que necesitan de una precisión del niño y un elevado nivel de coordinación. Se refiere a los movimientos realizados por una o varias partes del cuerpo, que no tienen una amplitud sino que son movimientos de más precisión. Tienen una falta de coordinación motora para actos complejos o secuenciados. Aquello que depende de que lo hagan de manera organizada y secuenciada, como la lectura, actos físicos, etc. Razón por la cual muchas veces se golpean contra diferentes objetos al caminar o al pasar.
  7. Poca noción de derecha e izquierda.
  8. Prefieren quedarse en ambientes con poca luz. A veces se apoyan contra el papel porque no aguantan la claridad.
  9. En algunos casos tienen dolor de cabeza y mareos.
  10. Poca noción de las propias secciones del cuerpo.
  11. Dificultad de concentración.
  12. Bajo autoestima.
  13. Esquivan de leer en voz alta.
  14. Inventan, agregan o omiten palabras en la lectura.
  15. Extremadamente lentos o rápidos con muchos errores.
  16. Son impulsivos, interrumpiendo cuando hablan los otros.
  17. Desorganizados.
  18. Dificultad para diferenciar los pares mínimos.
  19. Confusión con grafemas visualmente parecidos. Por ejemplo: B – D

Aquí les dejamos este video sobre el tema:

Existen tres tipos de dislexia: la auditiva, la visual y la de ambas juntas (auditiva y visual).

En la parte siguiente de este artículo, trataremos sobre los ejercicios que se deben de realizar en el aula para ayudar a esos niños, el tratamiento y las indicaciones para padres.

Dislexia

Posted by Pamela Ferreira junio - 11 - 2008 - Miércoles Comentarios desactivados

Este es un artículo muy interesante sobre el tema “Dislexia”, extraído de la web http://www.psicopedagogia.com

Concepto

Por dislexia entendemos la falta de aptitud durable y rebelde para el aprendizaje de la lectura, asociada invariablemente a confusiones ortográficas, no dependiente de la carencia de aptitudes intelectuales exigibles para este tipo de adquisiciones, ni de déficits sensoriales, problemas afectivos o escolarización inadecuada.

La primera descripción fue realizada en 1896 por J. Kerry, más tarde, en 1917, J. Hinshel Wodd propone el término “dislexia”.

Generalmente, un niño a la edad de cinco años y medio a seis años, se sitúa en un nivel de desarrollo en el que cuenta con las disposiciones mentales necesarias para la adquisición de la lectura; pero si alguna de estas es deficitaria, el aprendizaje se verá obstaculizado.

Epidemiología

En la población general se barajan cifras de un 5-10% de disléxicos, siendo más frecuente en varones que en mujeres.

Según P. Debray y B. Melekian, si consideramos los niños del curso preparatorio, encontramos que un 20-25% no saben leer al final de dicho curso; de estos, un 10-17% recuperarán su retraso al año siguiente, mientras que un 8-10% darán muestras de dificultades persistentes.

Descripción clínica

La mayoría de autores está de acuerdo acerca de la mayor conveniencia de hacer una descripción de las dificultades encontradas en estos niños, en lugar de hacer de ellas un síndrome en sí mismo. Vamos a realizar un abordaje basado en describir los hechos observables dividiendo la edad escolar en tres periodos:

  1. ­el comienzo del aprendizaje

  2. niños de ocho a nueva años

  3. y niños mayores, de nueve a doce años.

El comienzo del aprendizaje. Las dificultades en la lectura aparecen, más que en el reconocimiento de las letras, en la imposibilidad de leer pequeños grupos de dos o tres letras yuxtapuestas, generalmente también pueden invertir sílabas enteras o hasta palabras.

Confunden más que los niños normales las letras, sobre todo aquellas que resultan semejantes, ya sea por su grafía (p y q, b y d, m y n, etc), ya por su pronunciación (sonidos sordos y sonoros: p y b, f y v, etc.). Para ayudarse en la lectura, van siguiéndola con el dedo. Encuentran casi imposible hallar una significación a lo que leen, la lectura es para ellos un ejercicio laborioso y lento. Aunque consigan algunos progresos, estos se desvanecen al día siguiente.

Las dificultades aparecen aún más claras en la escritura; se pueden observar aquí también, inversiones que afectan a letras de grafía semejante, son fundamentalmente inversiones en el sentido izquierda-derecha (b y d), o bien en sentido arriba-abajo (n y u), no son raras las permutaciones en el orden de las letras (“fla” por “fal”); mucho escriben como “ante el espejo”, mientras que otros, aunque emplean caracteres normales, lo hacen de derecha a izquierda; las letras están mal formadas, son desiguales, las palabras suben y bajan por encima y por debajo de la línea y están incorrectamente separadas. A menudo, la lectura y escritura de las cifras es también errónea. por permutaciones que afectan más a los grupos de consonantes (“dra” en lugar de “dar”).

­ Niños de ocho a nueve años. Es a esa edad cuando la familia empieza a dar muestras de preocupación ante la falta de progreso del niño y ante sus fallos estereotipados y elementales. La lectura es silábica y monótona, plagada de errores y lenta en extremo; con frecuencia lee la primera letra o sílaba de la palabra y trata de inventar el resto. La escritura siempre que sea espontánea o dictada, revela las mismas dificultades; la copia sin embargo, puede ser buena, lo que testimonia una buena capacidad de atención y un deseo de hacer las cosas bien. Si hay problemas de coordinación, el grafismo puede estar alterado. Los avances en cálculo suelen ser normales, aunque surgen dificultades en la resolución cuenta con una ayuda constante, fracasará también en esta materia. Cuando el chico percibe que, a pesar de su esfuerzo, su rendimiento es inferior al de los compañeros, no es raro que dé muestras de oposición y rechazo escolar.

­ Niños mayores, de nueve a doce años: a pesar de lo dicho, la mayoría de los disléxicos aprende a leer, pero su lectura es lenta y está ligada a cada una de las palabras, sin que el niño se percate del sentido general ; es por esto por lo que, si carece de ayuda, le será muy difícil seguir el ritmo de las clases quedando relegado a los últimos puestos junto con los deficientes intelectuales y los inadaptados caracteriales.

Suele ser la madre la que ayuda al chico con los deberes, y este apoyo, conforme se avanza de curso, se vuelve cada vez más necesario, surgiendo, según Launay (8) “un clima familiar muy parecido al de la anorexia mental”: el escolar obligado a pedir ayuda a su madre, se siente muy ligado a ella, pero a la vez enfurecido y agresivo por esa dependencia; la madre por su parte, se siente dividida entre el deseo de satisfacer la demanda del hijo y la molestia que esto le acarrea; a la larga, la ambivalencia se traduce en cóleras, y el clima de la casa se resiente.

Hacia los doce años, la situación conduce a un callejón sin salida, tanto en la escuela como en la familia. Es el momento de la reactivación pulsional de la adolescencia que, mezclada a las dificultades disléxicas, transformará la falta de progreso en la lectura en conflicto de oposición.

Factores etiológicos. Las correlaciones

La primera interpretación acerca de la dixlesia la dió Pringle Morgan en 1896 quien la consideró ligada a la lesión de un centro cerebral, (centro de lectura, circunvolución angular), relacionándola con la “alexia” del adulto, pues pensaba que los mismos mecanismos que en este disolvían los conocimientos adquiridos sobre la lectura impedían su aprendizaje en el niño (6). Esta opinión cayó en desuso paralelamente a la teoría de las localizaciones cerebrales.

Mientras que los médicos orientaron sus primeras investigaciones en un sentido neurológico, los psicólogos lo hicieron buscando déficits instrumentales; el resultado de estos trabajos pone de manifiesto una serie de correlaciones:

­ Trastornos de lateralización. Se han realizado numerosos estudios comparando el porcentaje de disléxicos de la población general con el porcentaje en grupos de zurdos manuales, de individuos con lateralidad cruzada u de zurdos de la mirada, obteniéndose cifras más altas en esos grupos que en la población general. Parecería como si en cierto número de diséxicos existiese un problema de lateralización:

­ Retraso de maduración psicomotriz. Según Lunay (8): “sería falsear el problema de la dislexia tratar de reducirlo a datos. La experiencia demuestra, efectivamente, que entre los seis y los siete años, sobre todo, el disléxico se presenta como un portador de un conjunto de manifestaciones que testimonian un retraso en la madurez de cierto número de funciones”, y cita a continuación cuales son estas manifestaciones, señalando su mayor frecuencia cuanto más pequeño es el niño.

­ Discriminación derecha-izquierda. Normalmente, esta capacidad se adquiere entre los seis y los siete años. En el caso de los disléxicos a los nueve o diez años son aún incapaces de distinguir la derecha de la izquierda, tanto en sí mismos como en los demás.

­ Anomalías en la reproducción de las percepciones. Gran número de disléxicos sufren confusión en el recuerdo de las percepciones, que se objetiva en una notable incapacidad para reproducir gráficamente las imágenes simples; este defecto de reproducción también afecta a las percepciones auditivas, lo que explicaría las frecuentes confusiones entre consonantes que se aprecian en la lectura y grafismo de estos chicos.

­ Anomalías de la coordinación motora. Es frecuente que los disléxicos a los seis o siete años, conserven una coordinación incierta de los gestos, además de un retraso en el desenvolvimiento motor: inhabilidad, lentitud, sincinesias persistentes, etc., estos trastornos dificultan notablemente la escritura.

­ Trastornos del lenguaje. Una alta proporción de estos niños ha sufrido un retraso en la adquisición del lenguaje, no solo en su expresión, sino también en su formulación interior, con dificultades para traducir su pensamiento en frases: ello explicaría que, cuando llegan a leer, les resulta extremadamente complejo comprender la significación de las palabras.

­ Trastornos de la organización temporal. Según algunos autores, el disléxico fracasaría más que el niño normal en la reproducción de ritmos, otros autores no encuentran diferencias significativas entre ambos grupos.

­ Factores constitucionales. Los retrasos del desarrollo citados, tienen, con frecuencia, de carácter familiar, no siendo raro encontrar en familias de chicos disléxicos casos tanto de dislexia como de dificultades del lenguaje o la motricidad, casos de zurdería, de disortografía.

­ Trastornos afectivos. Las dificultades de la lectura en niños de carácter difícil o con trastornos en su desarrollo afectivo son muy frecuentes; durante mucho tiempo se interpretó este hecho como que el problema afectivo era secundario a la situación de fracaso escolar; hoy se tiende a considerar la mayoría de trastornos afectivos del disléxico como expresión de una perturbación fundamental de la personalidad, de la cual, la dislexia es solo uno de los aspectos.

­ Errores pedagógicos. En la historia del aprendizaje escolar de estos niños no es raro encontrar una serie de fallos pedagógicos tales como: un aprendizaje precoz en niños que no alcanzaban la madurez propia de su edad, cortes continuos por ausencias del niño o por cambios de escuela y consecuentemente del método pedagógico, un educador poco preparado y, sobre todo, un prendizaje perturbado por el excesivo número de niños que hay en la clase.

Patogenia

Cada una de las correlaciones o factores etiológicos que acabamos de describir, está considerado por algunos autores como factor patogénico. Veremos como esto es discutible para cada factor etiológico salvo, quizá, en el caso de algunas dislexias que parecen seguir a retrasos del lenguaje.

­ Si existen pruebas a favor de una mala lateralización en los disléxicos, también las hay de lateralización homogénea: no parece que los trastornos de lateralización sean la causa única y esencial de la dislexia; sí desempeñaría un papel en algunos casos en los que podría acarrear una desorganización perceptivo-motora, alterar la capacidad de una adecuada organización espacial y, secundariamente, las dificultades de la lectura.

­ El hecho de que la organización témporo-espacial esté frecuentemente alterada en la dislexia, significa que se puede tomar estedéficit como índice de la misma, pero no como causa; no todos los disléxicos lo sufren y, además, se puede observar en la población normal.

­ Desde el punto de vista perceptivo, se ha comprobado que gran parte de las perturbaciones del disléxico se encuentran también en sujetos sin trastorno de la lectura.

­ Los trastornos del lenguaje oral son, sin duda alguna, factor atiopatogénico importante, no obstante hay un cierto porcentaje de niños disléxicos cuyo desarrollo del lenguaje es normal.

­ No parece tampoco claro en qué forma los trastornos del aprendizaje están ligados a un componente hereditario. Nos podemos preguntar si lo que se transmite hereditariamente es una inaptitud particular o más bien un retraso madurativo. Para Satz y col, (20) ladislexia no es un síndrome unitario, refleja un retraso en la maduración del SNC que repercute sobre la adquisición de las capacidades en crecimiento de las distintas etapas del desarrollo.

­ Los trastornos afectivos son extremadamente frecuentes, si no constantes en los disléxicos; a menudo secundarios, con frecuencia,también primarios. Pero no se sitúan sobre el plano de la lectura propiamente dicha, sino que es a nivel del aprendizaje donde participan, en el sentido de que el aprendizaje de letras y sílabas no está suficientemente investido. Las formas de enseñanza de la lectura comportan una serie de reglas a asumir con la consecuente disminución de la libertad y de la actividad lúdica que puede ser vivida como represiva por el niño, sobre todo en los casos en que su ansiedad le conduce al fracaso.

Muchos autores intentan resolver el problema de la patogenia de la dislexia escindiéndola en diversos grupos con patología diferente o considerándola como un trastorno plurifactorial, es decir, como resultante de una complejidad de factores, nunca presentes todos y ninguno de los cuales es, de por sí, causante del trastorno. De hecho, se enfrentan dos concepciones: la que defiende únicamente la desorganización cerebral y la que invoca los factores sociopedagógicos; según Launay (8) “los niños disléxicos llevan en su pasado algo más que un mal aprendizaje”; si se les examina a temprana edad, se descubren en ellos algunas anomalías en su nivel madurativo, desarrollo de la personalidad y afectividad, trastornos que, evidentemente, se complicarán cuando se les añaden errores pedagógicos.

Diagnóstico

El establecimiento del diagnóstico significa la fijación del nivel basal de lectura y escritura de un niño deficitario, a partir del cual será posible elaborar un programa de rehabilitación personalizado (22). Para ello se emplean test estandarizados así como el estudio, por diversos procedimientos, de la forma en que el escolar se enfrenta con la lectura. Una vez realizado, debe posibilitarnos determinar: 1. si nos encontramos, o no, ante una dificultad lectora, 2. la identificación del factor específico de la misma, 3. el lugar y tipo de tratamiento más idóneos y 4. la detección de condiciones personales y/o ambientales susceptibles de modificación.

Para seguir leyendo hacer click aquí:http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=425

Aportaciones: Dislexia

Posted by Marc Giner Llenas abril - 28 - 2008 - Lunes 2 COMMENTS

Publico este artículo divulgativo sobre la Dislexia enviado al blog por Elidia Herraéz Gómez, estudiante de pedagogía.

Para comenzar, trataremos de explicar dislexia como definición, a continuación veremos como se manifiesta la dislexia en 2 etapas ( etapa preescolar y etapa escolar) y por último analizaremos las bases neurológicas que son por las cuales la dislexia se manifiesta de esta forma.

¿QUÉ ES LA DISLEXIA?

La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje del le
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Evaluación de la dislexia

Posted by Alfonso Fouce y Marc Giner marzo - 31 - 2008 - Lunes Comentarios desactivados

En anteriores artículos, hemos analizado lo qué es la dislexia, tipos de dislexia, como podemos trabajarla, ejercicios, materiales… pero creemos que le tema de la evaluación lo hemos dejado un poco aparcado.
Seguramente este hecho es así ya que la mayoría de nuestro lectores son padres y maestros, mientras que la evaluación queda reservada para profesionales (psicólogos y psicopedagogos)que entiendan de la materia. Por todo ello, escribimos a continuación acerca de la evaluación de la dislexia:
Antes de nada, recordar que la dislexia tiene componentes o causas de origen neurológico y componentes y causas de origen lingüístico, por lo que la evaluación tiene que ir enfocada en ambas direcciones.
Veamos pues a continuación cuales son los principales pasos a seguir y las principales herramientas diganósticas (cabe decir que son muchas y variadas las existentes en el mercaso, pero aquí se citan las consideradas más validas para nosostros)

- Historial previo (Incluida la información que se aporta desde el colegio)

- Evaluación del funcionamiento perceptivo (Test de apoyo: Test visomotor Bender)
Aquí incluiríamos una revisión a nivel optométrico…
- Evaluación de la motricidad
- Evaluación del funcionamiento cognitivo (Test de apoyo: Wisc-IV)
- Evaluación de la psicomotricidad
Aquí incluiríamos la observación del esquema corporal, la lateralidad, la orientación espacio-temporal…
- Evaluación del funcionamiento psicolingüístico (Test de apoyo: ITPA)
- Evaluación de la Lecto-escritura (Test de apoyo: Tale, prolec…)
- Evaluación del nivel pedagógico en general.
- Evaluación de lenguaje:
Aquí incluiríamos el nivel de evolución del lenguaje, la expresión oral, el vocabulario, la estrucuturación de frases, el uso de verbos, la comparación entre el lenguaje espontaneo y repetitivo, la aparición de dislalias, la vocalización…
- Evaluación emocional
Por tanto, todas ellas son áreas que debemos explorar, y no caer en el error de centralo todo en la evaluacion de la lectura y la escritura.

Trabajo de la dislexia: Ruta fonológica

Posted by Alfonso Fouce y Marc Giner febrero - 21 - 2008 - Jueves Comentarios desactivados
En el artículo publicado hace dos semanas bajo el nombre de “Dislexia, una vieja conocida” planteábamos algunas cuestiones en torno a la dislexia que recomendamos leer previamente antes de que continuéis adentrándoos en este artículos.
Cuestiones en relación al origen del trastorno (neurológico o psicolingüístico), a las causas, a los síntomas de alerta, a la cormobilidad…
Abordamos del mismo modo, el modelo de lectura que utilizamos normalmente para leer, centrándose básicamente en la tuta fonológica y la ruta visual.
Y es precisamente en la ruta fonológica donde vamos a poner especial atención en este artículo ofreciendo algunos ejercicios claves para su recuperación.
Recordamos que cuando nos enfrentamos a una palabra, frase o texto, seguimos una ruta de tipo fonológico, ya que convertimos grafemas (letras) en fonemas (sonidos) y de esta manera vamos leyendo letras, sílabas, palabras… Por lo tanto, realizamos una decodificación lectora. Cuando un determinado alumno tiene dificultades en la ruta fonológica observamos que su velocidad lectora es lenta y que realiza errores de lectura natural tal y como inversiones (sinera en vez de sirena) omisiones (gano en vez de ganso) adicciones (sillón en vez de silla) o sustituciones (carta en vez de carpa) tanto de letras como de sílabas. Del mismo modo, potencian la ruta lectora que no tienen afectada, la ruta visual, y las dificultades para decodificar la palabra a leer, les lleva a confundirla con alguna palabra similar en su memoria que por su estructura o morfología se parece bastante a la palabra original que tienen que leer.
Para aumentar la conciencia fonológica os proponemos los siguientes ejercicios. Evidentemente son ejercicios muy concretos, que deben ser acompañados por un tarbajo de la dimensión perceptiva, espacial y temporal, así como de un abordaje de la lectura desde diferentes dimensiones.

- Lectura de pseudopalabras: Palabras que en realidad no existen tal y como plistarejo, ya que de esta manara han de leer letra por letra y sílaba por sílaba.
- Unir pseudopalabras iguales y descartar las que son diferentes.
- Dada una palabra identificarla lo antes posible de entre un grupo de palabras similares.
- Dados dos frases o textos similares buscar palabras que han sido cambiadas
- Dados dos frases o textos similares buscar omisiones y adicciones de letras
- Sopa de letras y crucigramas.
- Adivinar las letras que faltan en una determinada frase.
- Ensamblaje de los sonidos: Con palabras difíciles trabajar los sonidos para que los una y diga la palabra resultante. Por ejemplo: bbbbbb/iii/ssss/oo/nnnn/ttttttt/eee
- Separar las palabras en letras.
- Dadas una serie de frases con las palabras unidas, el alumno ha de separarlas.

Con la finalidad que al alumno no se le haga pesado trabajar estos ejercicios, que dadas las dificultades puede ser el caso, también podemos trabajar la ruta fonológica en forma de juego. Aquí os detallamos algunos:

- De la habana ha venido un barco cargado de: por ejemplo: patatas. Luego se han de ir diciendo palabras que empiecen por PA, PE, PI, PO, PU
- Veo-veo. Veo una cosa que empieza por la letra….
- Palabras encadenadas: pera- rata- taza-zapato…
- Si añado una letra se convierte en: por ejemplo: osa → rosa.
- Realizar rimas con palabras de forma oral y escrita
- Deletrear palabras.
- Formar palabras (con letras o sílabas) tipo scrable.

Acerca de nosotros

SUR Cultural surgió en el año 2005, teniendo como objetivo el difundir todo aquello que estuviera relacionado con la cultura uruguaya. Es por eso que el primer contenido que se publicó fue sobre el Primer Encuentro Nacional de Revalorización Cultural.
Siempre que hagamos algo con verdadero gusto obtendremos la felicidad.
Así que podemos describir a SUR Cultural como el lugar donde se educa para la vida.

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