Poema para niños: El perrito sorprendente

Posted by Adelfa Martín febrero - 7 - 2011 - Lunes Comentarios desactivados

Cuando alguien me llamó en la mañana
jamàs creì soñar que pasarìa
al otro lado una voz me recordaba
que tendrìa que pasar por la librería

Di las gracias a la voz tan agraciada
que con gran amabilidad y simpatía
me decía que en la tarde, de pasada
mi cuaderno olvidé en su estantería

Ciertamente, que gentil esa persona
pues bastante importante fue el descuido
como tarea había escrito un gran poema
y mi profe poco entiende del olvido

Al llegar  a la tienda la señora
me extendió el cuaderno muy amable
y al decirle …¡me llamò, en buena hora!
me mirò con sorpresa, pero afable

Yo le dije, ni sabìa que había olvidado
mi cuaderno cuando vine por la tarde,
y al ella responder, yo  no te he hablado,
pensé yo …¡ya le dio lo del Aalzheimer!

De repente, una voz desde el rincón
dijo presta y sin dudar por un segundo
la llamada de que hablan la hice yo
pues se hablar, igualito a todo el mundo

Si a este perro se detuvieran a observar
que se recuesta con un libro a cada rato
bien sabrían que no lo uso para jugar
sino que disfruto leyendo sobre gatos

Además, ahì no finalizarà la cosa
aprendiendo a escribir también estoy
pues conocì una perrita muy hermosa
y le quiero componer una canciòn

Cuento para leer a los hijos

Posted by Adelfa Martín diciembre - 17 - 2010 - Viernes 2 COMMENTS

LA NAVIDAD DE JULIANCITO

El frío era el pan nuestro de cada día para Julián. Por las mañanas, apenas con los primeros rayos del sol, salía de su escondite nocturno donde se la había pasado tiritando, para que algo de ese calorcito incipiente y mañanero, le llegara al menos a sus huesos, pues el estómago… ¡ese era otro cantar!
Desconocía las estadísticas. Ignoraba que miles de niños como él poblaban los alcantarillados, los bajos de los puentes y alguna que otra casa abandonada y a punto de caerse. Apenas sabia de sus compañeros o vecinos, según fuera la distancia que los separaba, cuando en las noches buscaban refugio por el barrio, ya que en lo particular, jamás se aventuraba fuera de las 10 ò 12 calles que conocía, y tenía dos poderosas razones para ello; una la desconfianza y miedo que le inspiraban algunos de los chicos de los otros barrios, y otra, la más importante, que no había olvidado las palabras de su madre. No te muevas de aquí, pronto vengo por ti…De eso, según sus cuentas, hacía más de un año.
Conservaba en su bolsillo bien doblado y envuelto en un pedazo de plástico, restos de alguna bolsa recogida de la calle, el papel que su madre le había entregado, junto con un billete de 20 Pesos –es todo lo que me queda -donde estaban escritos su nombre completo Julián Sandoval Pérez, con su fecha de nacimiento, por eso sabía que tenía 10 años, y el de su madre, Guadalupe Pérez. Nada más, ni lugar de nacimiento, ni nombre del padre o algún otro detalle que le sirviera para, aunque fuera preguntando, llegar donde ella. De vez en cuando se informaba con alguno de los muchachos mayores en que fecha estaban, así sabía que después que su madre lo dejó en aquélla esquina, había cumplido años, como hoy, dos veces. Ella, que siempre lo llamaba Juliancito, le había dicho: Hijo en unos pocos días vas a cumplir nueve años; antes de esa fecha habré regresado.
Cada mañana se acercaba a Dña. Chona, que vendía su café de olla por allí cerca, para que le diera…tantito para el friyito doña…y ella, que seguramente era poco menos pobre que muchos de aquéllos chamacos, tenía sin embargo una sonrisa, un poquito de café, y cuando las cosas no iban tan peor, un taquito.
- Hoy es mi cumple doña… ¿cómo la ve?
-¿De veras mijito?… ¿y cuántos?
- Diez, doña, hoy cumplo mis diez años…ya estoy grande…
-¡Ah, pos si!, y como hoy es tu cumple, te mereces como mínimo dos tacos…
-No doña, no se fije…yo como quiera…
- Es mi gusto…tenga sus dos tacos… ¡faltaba más!
Julián se dijo mientras caminaba calle abajo, para ponerse en la esquina donde cada día trataba de limpiar los vidrios de algunos coches para sacar su sustento…Bueno, el desayuno lo libré, vamos a ver que pasa el resto del día.
Tenía muy clara la imagen de un pequeño apartamento donde su madre y el vivían, y allá muy lejos en su mente, creía recordar la presencia de un hombre, alguien que alguna vez le pasó la mano por la cabeza, como en señal de una débil caricia. Lo más nítido de sus recuerdos, quizás porque era una de las cosas que más extrañaba era la escuela, aunque no sabía donde se ubicaba. Incluso podía recordar los nombres de varios de sus compañeros. Gracias a que había cursado hasta 4º. Grado era que podía leer regularmente, así que a cada ratito pasaba y repasaba el papelito que conservaba en sus bolsillos, y además le servía este conocimiento para ayudar a algunos de sus amigos de la calle, que solo distinguían los autobuses por el color; él no, él podía leerles los lugares de destino.
Se acerca la Navidad…otra vez, decía uno de ellos…y como el año pasado, el anterior y el otro, lo vamos a pasar con frío y tal vez hasta con hambre…aunque Dña. Chonita me dijo en la mañana que si podía nos acercaba alguito para comer aunque fuera a nosotros tres, que siempre andamos juntos. Ojalá, respondió Julián…Mi mamá siempre hablaba de los milagros de la Navidad, aunque aún no he visto ninguno…
Ese día hizo el mismo recorrido de diario, comenzando por el cafecito – con ese sabía que podía contar- pensando que como era una fecha especial tal vez encontraría más vidrios para limpiar, o la gente sería más generosa. Ya el día anterior una señora, mientras le daba una limpiadita a su coche, le había regalado una chamarra bien abrigadora…es que a mi hijo ya le queda pequeña, pero todavía está nueva…que él había agradecido en el alma, porque lo ayudaba a sobrellevar mejor la intemperie. Se la abrochó bien, con el cierre subido hasta el cuello, por si otro chamaco mas grande quería robársela, que no le fuera tan fácil quitársela de encima…
Cuando regresaba a su lugar para descansar, Dña. Chonita estaba parada en la esquina, y no lo vio más, comenzó a hacerle señas llamándolo casi a gritos… ¡chamaco…chamaco!
- Mira mijito…desde la mañana andan unos señores preguntando por un tal Julián Sandoval Pérez…Yo no les dije que te conocía… ¿porque ese es tú nombre, verdad?
- Sí doña, sí… ¡no sería mi mamá? Julián dijo esto con los ojos iluminados por la emoción…
- No, te digo que eran unos hombres, en un tremendo coche…lujoso…Les dije que investigaría con los demás niños…y que si querían pasar mañana…Les pregunté de que se trataba, y me respondieron que su familia lo buscaba…Pero ya sabes, con tanto roba chicos que hay por ahí…me dio desconfianza…
- ¿Mi familia?, segurito es mi mamá…pero eso del coche lujoso…
No mas llegó a su refugio-así lo llamaban-le contó a sus dos compañeros este asunto. Ellos ya un poco más grandes, y con más tiempo de vivir en la calle, le dijeron: Mira carnal…nosotros te acompañamos mañana…Quien quita y si te estén buscando de a de veras…y si se trata de alguna tranza…pues con los tres no van a poder…
Julián no pudo pegar un ojo en toda la noche. En los ratitos en que el sueño lo vencía, veía a su mamá vestida elegantemente, como esas maniquíes de los escaparates de las tiendas, que corría hacía él abrazándolo y llorando, diciéndole…Juliancito…Juliancito…
Esa mañana llegaron los tres juntos por el cafecito con Dña. Chona, quien disimuladamente les señaló unas personas que estaban de pié al lado de un coche estacionado en la esquina. Lo más raro, una patrulla policial también se encontraba en el lugar…híjole, dijo uno de los muchachos, también los tombos están ahí…
Dña. Chona les hizo una señal a la personas, quienes se acercaron al puestecito de café.
Uno de estos chamacos puede ser el que Uds. buscan les dijo, pero quiero saber de que se trata esto…Al mismo tiempo, de la patrulla policial había descendido una señora que se identificó como del DIF. Antes de mediar palabra, un hombre joven, no mas de unos 35 años, mirando hacia Julián, le dijo…
- Por la edad, tú debes ser Juliancito, ¿verdad?
- El niño al escuchar ese nombre, preguntó de inmediato… ¿Ud. conoce a mi mamá?
- Por dios santo… ¡es mi hijo!
- Haber…haber…dijo la representante del DIF… ¿Sabes cuál es tu nombre completo?
- Y Juliancito, metiéndose la mano al bolsillo, sacó su muy arrugado papel y se lo entregó…
- El que se decía su padre prácticamente se lo arrebató diciendo, tal cual como dijo Lupita…que el niño tendría en el bolsillo un papel con sus datos…
- Hijo, yo soy Julián Sandoval, tu padre…
- ¿Y mi mamá…y mi mamá?
- Ven conmigo, camino de casa te contaré todo en detalle.
Bien Sr. Sandoval, dijo la representante del DIF, pero sabe que este asunto debe formalizarse, incluyendo realizarles a ambos una prueba de ADN…
Si claro, señorita, todos los requisitos serán cumplidos…
Mientras caminaban a sus autos, no se dieron cuenta que Juliancito se había quedado parado, sin dar ni un paso…
- Juliancito, hijo… ¿Porqué no vienes?
- No me voy a ningún lado sin mis amigos…
- Por supuesto hijo, disculpa…vengan muchachos, por favor…
- A lo que Juliancito mirándolos les dijo ¿conque una Navidad con hambre, eh?…Ahora si que creo en los milagros…
Como por arte de magia, en el mes de febrero del año 2011, la generosa señora que humildemente vendía su cafecito de olla en la esquina,  inauguraba su negocio con el pomposo nombre de Dña. Chona´s Cafè y Pastel.
¿La mamá de Juliancito?, bueno, esa es otra historia…

Saludo de Navidad

Posted by Adelfa Martín diciembre - 11 - 2010 - Sábado 6 COMMENTS

Por Adelfa Martín

VILLANCICO

Que repiquen las campanas
Y que la luna haga ojitos
Los niños de acà abajito
Aunque son muy picarones
Tienen cara de angelitos
Y sueñan conque haya paz.

Piensan en los otros niños
Que no tienen tanta suerte
Que a veces ni comer pueden
Aunque hambre si les da.

Pero algunos de los grandes
No piensan sino en pelear
Han olvidado el amor
Que le deben a los suyos
Y que solo hay una raza
Que se llama HUMANIDAD…

ADELFA MARTÍN

Poema para niños: “El ave con buena suerte”

Posted by Adelfa Martín noviembre - 23 - 2010 - Martes 1 COMMENT

Dibujo creación de Lucía, mi sobrina pequeña

Mis nuevas alas andaba presumiendo
queriendo alcanzar el sol allá a lo lejos
cuando un bosque me vino sorprendiendo
creciendo vigoroso y sin complejos

Sobre fondo azul y tierra verde
además del frescor de un riachuelo
me encontré sin querer un paraíso
sin maldad, sin dolor, sin desconsuelo

Tal vez pueda traer a mis polluelos
donde vivan en paz, creciendo unidos
alejados de esos otros, los pilluelos
que con piedras destruyen nuestros nidos

En secreto guardaré mi tierra hermosa
solo la mostraré cuando prometan
que aquí cultivaremos solo rosas
sin que suene jamás una escopeta

Refugio habrá de ser de los que huyen
de aquéllos a los que llaman asesinos
que todo lo que tocan lo destruyen
y donde no alcanzarán sus desatinos

Será por fin la tierra prometida
el mágico lugar tan esperado
donde poder iniciar la nueva vida
que ofrecida ha sido en el pasado

Aun no estoy segura de que soy
si canario, mirlo, o paloma mensajera
pero eso no es importante, porque hoy
encontré a la tierra sin fronteras

Donde nunca miraremos el color
ni la raza, razón de tantas guerras
aquí contará solo el amor…
que tan escaso anda en nuestra era

Poema para niños: “La luna y el Unicornio”

Posted by Adelfa Martín octubre - 8 - 2010 - Viernes Comentarios desactivados
LA LUNA Y EL UNICORNIO

Luna, musa de genios y artistas
músicos …y del que escribe poesía
de pintores, dibujantes…novelistas
y algún loco que de noche te ansía

Imagen: http://deluganoalaluna-up.blogspot.com/

En esta, una yegua de armadura
con diamantes forjados por estrellas
se luce tan campante en su frescura
como si la luna fuera solo de ella

Unicornio de hermosos ideales
al compás de la dulzura de la flauta
paseas a los dioses de cristales
que habitan tu ciudad de cosmonauta

No he de ser yo quien niegue tu hermosura
ni quien tu rara especie desmerezca
se me podría tachar de cara dura
o de envidiar tu estirpe principesca

¿Cómo te llamaré, corcel rampante,
como menciona la autora convencida?
o tal vez solo te diga caminante
que borras las tristezas de la vida

ADELFA MARTíN

Poema para niños: “Mi mundo de ilusiones”

Posted by Adelfa Martín septiembre - 1 - 2010 - Miércoles Comentarios desactivados

De la red

Agitando mis alas transparentes
ando de flor en flor muy silenciosa
procurando que mi varita milagrosa
les otorgue sus colores refulgentes.

En este mundo mio de ilusiones
donde todo es amor y fantasìa
puedo revolotear con alegrìa
sin recordar el otro y sus pasiones.

Las abejas que producen la dulzura
de una miel que regalan sin recato
me  sonrìen y me invitan cada rato
a disfrutar del ocaso y de la aurora.

Pròdiga como es madre natura
me viste y me calza primorosa
solo pide que le cuide con premura
el aroma de su tierra y de sus rosas.

Para que despertar del dulce sueño
donde la paz es cosa cotidiana
la libertad y el pensar no tienen dueño
y la vida se respeta por sagrada.

Los Elementales son los dioses
de los cuales la gente nunca habla
no tienes que decir… abracadabra
ellos por alli estàn…oigan sus voces.


Cuento para niños: SIHUCA

Posted by Adelfa Martín julio - 26 - 2010 - Lunes Comentarios desactivados

Sihuca

Ariel Bergantini http://sonoioylustrado.blogspot.com/2010/06/ilustracion.html

El trayecto era largo, sin embargo el gusto de Sihuca por  su escuela superaba cualquier inconveniente de los que tenía  que sortear a diario para llegar a ella.  Era el último de 8 hijos e hijas, justo por lo cual le habían puesto ese nombre, Sihuca, que según sus abuelos en azteca quería decir…el más pequeño. De origen humilde y de familia prácticamente analfabeta, a veces no entendía de donde le había salido ese amor por saber, pues apenas a sus 11 años y por terminar la primaria, ya tenía planes de llegar a la universidad y estudiar para abogado, tal vez porque veía como menguaban los bienes de la familia por los robos descarados de tierras que les hacían los caciques de lo que había sido su herencia milenaria, y sin que nadie pudiera protestar.  Cada día las alambradas se les iban acercando más, quedándoles apenas unas milpitas donde sembrar lo indispensable.

Caminando hacia la escuela, a veces bajo el rayo de sol implacable y otras con una lluvia de los mil demonios, planeaba su futuro y no en silencio, sino hablando alto para el solo…Si por aquí hubiera gente, creerían que estoy loco, pensaba… El recorrido era siempre el mismo. Se había trazado algunas trochas a punta de machete que por mucho andarlas ahora eran veredas, pero al llegar la época de verano los fuertes aguaceros volvían a hacer crecer el monte en cuestión de días, así que de vez en cuando tenía que cortar de nuevo para abrirse paso.

Solo iba y solo regresaba. Hasta la mitad del camino lo acompañaba en algunas ocasiones otro chico algo mas pequeño que el, pero era muy enfermizo y era mas lo que faltaba a la escuela que lo que asistía. Así que la mayor parte del tiempo ese camino de dos horas de ida y dos de vuelta se lo echaba, como el decía, yo y mi alma… Muchas veces cuando el tiempo amanecía particularmente malo su madre trataba de convencerlo…Sihuca, pero no vayas hoy m`ijito…total, por un día…No mamà, perdóneme pero no…Ya pierdo suficientes cuando mi taita quiere que lo acompañe al pueblo a llevar las verduras…

En una ocasión le pareció oír como que alguien conversaba,  ya le había sucedido, pero por mucho que se esforzó en agudizar su atención,  de repente todo quedaba en silencio…Encontraba raro que lo que parecían voces siempre las escuchaba por donde mismo; un lugar del camino particularmente solitario. Ese día como el tiempo estaba bueno caminó algo más rápido, así que al llegar a la altura de ese lugar misterioso y dándose cuenta que aun era temprano, se sacó los huaraches y tratando de no hacer ningún ruido, se fue acercando despacito… Casi le da un patatús. Se asomó lo más silenciosamente posible detrás de unas ramas altas, y los ojos se le pusieron como platos…Sentados en el suelo alrededor de lo que le parecía un mantel, había una familia comiendo y platicando animadamente. Se sobò los ojos pues creyó sin duda estar viendo visiones.

Era una familia, claro que si, incluso había un par de niños…pero diminutos, ¡enanitos, pues!, aun mas pequeños que los que había visto en el desfile del circo que estuvo en su pueblo años atrás.  ¡Vaya, son chaneques!, ni se dio cuenta que esto lo dijo con un grito incontenible que asustó a los comensales los cuales para su sorpresa, ni se movieron de sus lugares…Sin embargo los pequeñitos si dijeron…¡es el niño!

El que parecía ser el papà se levantó y sacándose su gracioso sombrero le dijo,  ven, no tengas miedo. Nosotros ya te conocemos, pues te vemos pasar diariamente desde hace varios años… Sihuca se acercó.

A partir de ese día salía de su casa media hora antes con tal de llegar donde sus amigos y poder detenerse con ellos un rato. Así fue aprendiendo de sus costumbres y tuvo la oportunidad de conocer a otros miembros de su grupo.  Estaban allí desde tiempos tan remotos que nadie podía recordarlo, y eso que la mayoría de ellos eran bastante viejos. Su vida había sido maravillosa hasta la llegada del hombre blanco, incapaces de verlos porque no creían en ellos,  debido a la pérdida de su inocencia.  Tu gente si nos conoce y nos aprecia, le decían…Cuidan de la madre tierra, piden permiso para sembrarla o talar algún árbol lo que hacen solo cuando realmente es necesario, y además nos consideran importantes…Si,  recordaba Sihuca, pero yo siempre creí que eran historias que se inventaban para nosotros los niños.

Sihuca les contó de sus planes para cuando fuera grande. Estudiar para tener mas poder que los hombres que les robaban sus tierras, que los acorralaban tratando de sacarlos de lo que les pertenecía…a nosotros y a ustedes,  decía.

El último día de clases lo recibió particularmente alegre, pues terminaba su primaria con excelentes calificaciones. La maestra siempre lo ponía de ejemplo. Como ya era costumbre se detuvo para saludar a sus amigos, y sorpresivamente le presentaron al que llamaron “su rey”. Un anciano si cabe aun más diminuto, de larga barba y dulce sonrisa. Le pidieron que se recostara sobre una especie de cama de flores y ramas que ya tenían preparada. El así lo hizo, y mientras prendían pequeñas hogueras a su alrededor, quemando sabrá dios que clase de maderas finas que exhalaban un aroma maravilloso, le iban explicando…

Desde hace mucho sabemos que eres tú el elegido, el que logrará conservar para las siguientes generaciones estos bosques llenos de paz y generadores de belleza y salud para todos los habitantes de nuestro planeta.  Ahora vas a dormirte, pero no tienes que sentir ningún temor. Cuando despiertes lo recordarás todo, pero estarás en posición de lograr lo que ha sido tu sueño y el nuestro, por los últimos cuatro siglos…

Cuando despertó Sihuca se encontró vestido elegantemente, sentado a una mesa rodeado por otros señores de apariencia importante que lo aplaudían con entusiasmo y  le decían, felicidades Señor Presidente, ha logrado Ud. lo que ha sido su lucha personal de muchos años y el anhelo de tantos de nosotros…Que los inmensos bosques de la región de su nacimiento, hayan sido por fin designados como Patrimonio de la Humanidad…

Sihuca sonriò imperceptiblemente, dando las gracias interiormente a sus queridos amigos los chaneques, los así llamados duendes de los bosques mexicanos…

Poema para niños: Impronunciable, El Dragón

Posted by Adelfa Martín junio - 11 - 2010 - Viernes Comentarios desactivados

IMPRONUNCIABLE, EL DRAGÓN

 Erase una vez… La niña esperaba ansiosa cada tarde

asomada a su balcòn engalanado,

sin comprender porquè su amigo el dragòn,

de nombre impronunciable

había desaparecido de su lado.

Sus padres poderosos príncipes

de las tierras de abundancia

veían con tristeza a su princesa

 que cada anochecer se entristecía,

esperando por Impronunciable,

que sin saber porqué …no aparecía.

Ella, Ishmaní, hermosa flor incomparable,

que escoger a cualquiera bien podría,

insistía en la espera de un dragón,

que tal vez a otros amores respondía.

Pero… llegó un buen día un caminante

que en los jardines del palacio descansaba

contó la historia de un dragòn muy elegante

 que sin pedírselo nadie ayudaba

a los príncipes de la tierra de pobreza

la que con su apoyo prosperaba

Comprobó así Ishmaní que el amor

por su amigo Impronunciable

no había sido un error de su buen juicio.

Su poder que otros veían detestable

él lo usó para evitar el precipicio

aliviando a los mas pobres su dolor

Día del Libro – 26 de mayo – Uruguay

Posted by Pamela Ferreira mayo - 25 - 2010 - Martes 2 COMMENTS

En esta semana, se celebra el Día del libro en Uruguay. Por ésto, te invitamos a utilizar tú imaginación. Te presentamos tres cuentos, el primero (para niños de 6 años en adelante) se llama “Los mejores jardineros”, trata sobre un grupo de amigos que resuelven un problemita que les surge, pero de una manera particular.

El segundo cuento, se llama “El lápiz amarillo”, y es para niños de jardinera (3,4 y 5 años). Muy sencillo y creativo.

Para los niños más grandes, un cuento clásico de Horacio Quiroga, que se llama “Las medias de los Flamencos”.

No se olviden de visitar el artículo del otro año sobre el “Día del Libro”, que les brindará más información sobre esta fecha. Hacer click aquí:

http://www.surcultural.info/2009/04/dia-del-libro-26-de-mayo/

por http://bertachulvi.files.wordpress.com

Cuento para niños: “El olvido”

Posted by Adelfa Martín mayo - 23 - 2010 - Domingo Comentarios desactivados

No es de extrañar que a sus 87 años cumplidos, D. Aureliano Garza tuviera nietos pequeños, pues ya bien entrados los 60 Abriles le había nacido una hija, la cual tenía a su vez dos, niño y niña. Los otros, los de sus hijos que nacieron en sus años mozos, eran ya adultos.

http://weblogs.clarin.com/lalomir/archives/2007/09/l...

Era costumbre que a eso de las 6 de la tarde, poquito antes del oscurecer, se sentara afuera en el porche en su vieja mecedora, a refrescarse un poco, pues en ese pueblo bien llamado El Olvido, los días de calor se sucedían uno tras otro, sin que se avizorara la mas pequeña nube que les diera ni un resquicio de alegría o esperanza de que caerían aunque fueran cuatro gotas de lluvia. Y eso… ¡desde cuando!, decía el viejo.
¿Como era en su juventud abuelo?, los niños esperaban que el comenzara a contar, pues siempre tenía historias increíbles, algunas tan fantásticas, que a los chamacos les parecía que el “abue” las inventaba.
Ah no, eso era bien distinto…Cuando yo era un peloncito así como Uds., por estas tierras no dejaba de llover ni un solo año, es mas, a veces era demasiada el agua, tanto, que una vez se nos ahogò el ganado. Ese año el río se salió de su cauce y llegó hasta acá, hasta el potrero chico, donde habíamos guardado parte de una pequeña punta que teníamos, y la mortandad fue enorme. Yo recuerdo haberme despertado poco después de la media noche por un estruendo que al principio no supe de donde venía, y comencé a llamar a mi taita…¡taita…taita!, algo pasa, además los perros empezaron a ladrar desesperadamente, aunque no intentaban salirse, imagino porque reconocían el peligro.
El caporal que dormía en la troje, ya se había despertado también y cuando llegamos a la puerta, lo vimos corriendo con los peones hacía el potrero. Cuando nosotros alcanzamos a llegar, ellos ya habían abierto las trancas, pero algunas reses especialmente becerros, pues teníamos varias vacas recién paridas, se habían ahogado y otros pisoteados por las que querían salir en estampida. Fue una pérdida enorme, ya que además arrasó con la siembra de maíz y frijol. Pero cosas como esa ya quedaron en el pasado, pues ahora, ni para remedio…
¿Y porqué ya no tenemos ganado abue?, preguntó el chamaco. ¿Tu ves arriba, el cerro pelado ese?, si le respondió, la montaña roja…si esa, bueno pues hace poco…unos 30 años (los niños se miraron con picardìa), todavía quedaba algo de verde, alguos enormes árboles y muchas plantas medicinales, donde por cierto iba yo por ellas por lo menos dos veces al año acompañando a mi abuelo, que sabía mucho de eso.
Un buen día comenzamos a ver pasar camionzotes enormes cargados de madera, los cuales bajaban especialmente de noche, y algunos de los vecinos que antes sembraban no solo para su sustento sino incluso para vender en el mercado, ahora estaban dedicados a la tala clandestina, porque les dejaba mas dinero que pelarse el lomo de sol a sol arando y sembrando…y rezando también, para que bien fuera por mucha o poca agua, o alguna plaga, no les acabara con las cosechas. Así se ganaba el dinero más fácil. Pero sucedió que en su ignorancia, no eran capaces de ver que estaban acabando, no solo con su medio de vida, sino con el de todos nosotros.
Hubo muchas denuncias, incluso metieron presos a unos cuantos, pero todo el mundo decía que a los merititos de arriba, a los que de verdad se estaban enriqueciendo con la venta de esa madera, a esos nadie los conocía…o nadie se atrevía a señalarlos, pues tenían palancas pesadas…Lo cierto es que con el paso de los años, como jamás se reforestó, pues a ellos solo les interesaba el ahorita…comenzó a dejar de llover y como pueden ver, ni una milpita con lo mas indispensable sembramos, pues para que…si sabemos que se va a secar, si es que nace.
Este pueblo ya está muerto, y casi vacío, pocos vecinos quedan. La mayoría malbarató la tierrita por dos pesos y se fueron a la ciudad…a pasar necesidades, ¡digo yo!
Nunca mejor que ahora le ha quedado que ni pintado, el nombre al pueblo…El Olvido, pues ni quien regrese…
ADELFA MARTÍN

Acerca de nosotros

SUR Cultural surgió en el año 2005, teniendo como objetivo el difundir todo aquello que estuviera relacionado con la cultura uruguaya. Es por eso que el primer contenido que se publicó fue sobre el Primer Encuentro Nacional de Revalorización Cultural.
Siempre que hagamos algo con verdadero gusto obtendremos la felicidad.
Así que podemos describir a SUR Cultural como el lugar donde se educa para la vida.

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