Poema para niños: “Mi mundo de ilusiones”

Posted by Adelfa Martín Septiembre - 1 - 2010 - Miércoles ADD COMMENTS

De la red

Agitando mis alas transparentes
ando de flor en flor muy silenciosa
procurando que mi varita milagrosa
les otorgue sus colores refulgentes.

En este mundo mio de ilusiones
donde todo es amor y fantasìa
puedo revolotear con alegrìa
sin recordar el otro y sus pasiones.

Las abejas que producen la dulzura
de una miel que regalan sin recato
me  sonrìen y me invitan cada rato
a disfrutar del ocaso y de la aurora.

Pròdiga como es madre natura
me viste y me calza primorosa
solo pide que le cuide con premura
el aroma de su tierra y de sus rosas.

Para que despertar del dulce sueño
donde la paz es cosa cotidiana
la libertad y el pensar no tienen dueño
y la vida se respeta por sagrada.

Los Elementales son los dioses
de los cuales la gente nunca habla
no tienes que decir… abracadabra
ellos por alli estàn…oigan sus voces.


Cuento para niños: SIHUCA

Posted by Adelfa Martín Julio - 26 - 2010 - Lunes ADD COMMENTS

Sihuca

Ariel Bergantini http://sonoioylustrado.blogspot.com/2010/06/ilustracion.html

El trayecto era largo, sin embargo el gusto de Sihuca por  su escuela superaba cualquier inconveniente de los que tenía  que sortear a diario para llegar a ella.  Era el último de 8 hijos e hijas, justo por lo cual le habían puesto ese nombre, Sihuca, que según sus abuelos en azteca quería decir…el más pequeño. De origen humilde y de familia prácticamente analfabeta, a veces no entendía de donde le había salido ese amor por saber, pues apenas a sus 11 años y por terminar la primaria, ya tenía planes de llegar a la universidad y estudiar para abogado, tal vez porque veía como menguaban los bienes de la familia por los robos descarados de tierras que les hacían los caciques de lo que había sido su herencia milenaria, y sin que nadie pudiera protestar.  Cada día las alambradas se les iban acercando más, quedándoles apenas unas milpitas donde sembrar lo indispensable.

Caminando hacia la escuela, a veces bajo el rayo de sol implacable y otras con una lluvia de los mil demonios, planeaba su futuro y no en silencio, sino hablando alto para el solo…Si por aquí hubiera gente, creerían que estoy loco, pensaba… El recorrido era siempre el mismo. Se había trazado algunas trochas a punta de machete que por mucho andarlas ahora eran veredas, pero al llegar la época de verano los fuertes aguaceros volvían a hacer crecer el monte en cuestión de días, así que de vez en cuando tenía que cortar de nuevo para abrirse paso.

Solo iba y solo regresaba. Hasta la mitad del camino lo acompañaba en algunas ocasiones otro chico algo mas pequeño que el, pero era muy enfermizo y era mas lo que faltaba a la escuela que lo que asistía. Así que la mayor parte del tiempo ese camino de dos horas de ida y dos de vuelta se lo echaba, como el decía, yo y mi alma… Muchas veces cuando el tiempo amanecía particularmente malo su madre trataba de convencerlo…Sihuca, pero no vayas hoy m`ijito…total, por un día…No mamà, perdóneme pero no…Ya pierdo suficientes cuando mi taita quiere que lo acompañe al pueblo a llevar las verduras…

En una ocasión le pareció oír como que alguien conversaba,  ya le había sucedido, pero por mucho que se esforzó en agudizar su atención,  de repente todo quedaba en silencio…Encontraba raro que lo que parecían voces siempre las escuchaba por donde mismo; un lugar del camino particularmente solitario. Ese día como el tiempo estaba bueno caminó algo más rápido, así que al llegar a la altura de ese lugar misterioso y dándose cuenta que aun era temprano, se sacó los huaraches y tratando de no hacer ningún ruido, se fue acercando despacito… Casi le da un patatús. Se asomó lo más silenciosamente posible detrás de unas ramas altas, y los ojos se le pusieron como platos…Sentados en el suelo alrededor de lo que le parecía un mantel, había una familia comiendo y platicando animadamente. Se sobò los ojos pues creyó sin duda estar viendo visiones.

Era una familia, claro que si, incluso había un par de niños…pero diminutos, ¡enanitos, pues!, aun mas pequeños que los que había visto en el desfile del circo que estuvo en su pueblo años atrás.  ¡Vaya, son chaneques!, ni se dio cuenta que esto lo dijo con un grito incontenible que asustó a los comensales los cuales para su sorpresa, ni se movieron de sus lugares…Sin embargo los pequeñitos si dijeron…¡es el niño!

El que parecía ser el papà se levantó y sacándose su gracioso sombrero le dijo,  ven, no tengas miedo. Nosotros ya te conocemos, pues te vemos pasar diariamente desde hace varios años… Sihuca se acercó.

A partir de ese día salía de su casa media hora antes con tal de llegar donde sus amigos y poder detenerse con ellos un rato. Así fue aprendiendo de sus costumbres y tuvo la oportunidad de conocer a otros miembros de su grupo.  Estaban allí desde tiempos tan remotos que nadie podía recordarlo, y eso que la mayoría de ellos eran bastante viejos. Su vida había sido maravillosa hasta la llegada del hombre blanco, incapaces de verlos porque no creían en ellos,  debido a la pérdida de su inocencia.  Tu gente si nos conoce y nos aprecia, le decían…Cuidan de la madre tierra, piden permiso para sembrarla o talar algún árbol lo que hacen solo cuando realmente es necesario, y además nos consideran importantes…Si,  recordaba Sihuca, pero yo siempre creí que eran historias que se inventaban para nosotros los niños.

Sihuca les contó de sus planes para cuando fuera grande. Estudiar para tener mas poder que los hombres que les robaban sus tierras, que los acorralaban tratando de sacarlos de lo que les pertenecía…a nosotros y a ustedes,  decía.

El último día de clases lo recibió particularmente alegre, pues terminaba su primaria con excelentes calificaciones. La maestra siempre lo ponía de ejemplo. Como ya era costumbre se detuvo para saludar a sus amigos, y sorpresivamente le presentaron al que llamaron “su rey”. Un anciano si cabe aun más diminuto, de larga barba y dulce sonrisa. Le pidieron que se recostara sobre una especie de cama de flores y ramas que ya tenían preparada. El así lo hizo, y mientras prendían pequeñas hogueras a su alrededor, quemando sabrá dios que clase de maderas finas que exhalaban un aroma maravilloso, le iban explicando…

Desde hace mucho sabemos que eres tú el elegido, el que logrará conservar para las siguientes generaciones estos bosques llenos de paz y generadores de belleza y salud para todos los habitantes de nuestro planeta.  Ahora vas a dormirte, pero no tienes que sentir ningún temor. Cuando despiertes lo recordarás todo, pero estarás en posición de lograr lo que ha sido tu sueño y el nuestro, por los últimos cuatro siglos…

Cuando despertó Sihuca se encontró vestido elegantemente, sentado a una mesa rodeado por otros señores de apariencia importante que lo aplaudían con entusiasmo y  le decían, felicidades Señor Presidente, ha logrado Ud. lo que ha sido su lucha personal de muchos años y el anhelo de tantos de nosotros…Que los inmensos bosques de la región de su nacimiento, hayan sido por fin designados como Patrimonio de la Humanidad…

Sihuca sonriò imperceptiblemente, dando las gracias interiormente a sus queridos amigos los chaneques, los así llamados duendes de los bosques mexicanos…

Poema para niños: Impronunciable, El Dragón

Posted by Adelfa Martín Junio - 11 - 2010 - Viernes Comentarios desactivados

IMPRONUNCIABLE, EL DRAGÓN

 Erase una vez… La niña esperaba ansiosa cada tarde

asomada a su balcòn engalanado,

sin comprender porquè su amigo el dragòn,

de nombre impronunciable

había desaparecido de su lado.

Sus padres poderosos príncipes

de las tierras de abundancia

veían con tristeza a su princesa

 que cada anochecer se entristecía,

esperando por Impronunciable,

que sin saber porqué …no aparecía.

Ella, Ishmaní, hermosa flor incomparable,

que escoger a cualquiera bien podría,

insistía en la espera de un dragón,

que tal vez a otros amores respondía.

Pero… llegó un buen día un caminante

que en los jardines del palacio descansaba

contó la historia de un dragòn muy elegante

 que sin pedírselo nadie ayudaba

a los príncipes de la tierra de pobreza

la que con su apoyo prosperaba

Comprobó así Ishmaní que el amor

por su amigo Impronunciable

no había sido un error de su buen juicio.

Su poder que otros veían detestable

él lo usó para evitar el precipicio

aliviando a los mas pobres su dolor

Día del Libro – 26 de mayo – Uruguay

Posted by Pamela Ferreira Mayo - 25 - 2010 - Martes 2 COMMENTS

En esta semana, se celebra el Día del libro en Uruguay. Por ésto, te invitamos a utilizar tú imaginación. Te presentamos tres cuentos, el primero (para niños de 6 años en adelante) se llama “Los mejores jardineros”, trata sobre un grupo de amigos que resuelven un problemita que les surge, pero de una manera particular.

El segundo cuento, se llama “El lápiz amarillo”, y es para niños de jardinera (3,4 y 5 años). Muy sencillo y creativo.

Para los niños más grandes, un cuento clásico de Horacio Quiroga, que se llama “Las medias de los Flamencos”.

No se olviden de visitar el artículo del otro año sobre el “Día del Libro”, que les brindará más información sobre esta fecha. Hacer click aquí:

http://www.surcultural.info/2009/04/dia-del-libro-26-de-mayo/

por http://bertachulvi.files.wordpress.com

Cuento para niños: “El olvido”

Posted by Adelfa Martín Mayo - 23 - 2010 - Domingo Comentarios desactivados

No es de extrañar que a sus 87 años cumplidos, D. Aureliano Garza tuviera nietos pequeños, pues ya bien entrados los 60 Abriles le había nacido una hija, la cual tenía a su vez dos, niño y niña. Los otros, los de sus hijos que nacieron en sus años mozos, eran ya adultos.

http://weblogs.clarin.com/lalomir/archives/2007/09/l...

Era costumbre que a eso de las 6 de la tarde, poquito antes del oscurecer, se sentara afuera en el porche en su vieja mecedora, a refrescarse un poco, pues en ese pueblo bien llamado El Olvido, los días de calor se sucedían uno tras otro, sin que se avizorara la mas pequeña nube que les diera ni un resquicio de alegría o esperanza de que caerían aunque fueran cuatro gotas de lluvia. Y eso… ¡desde cuando!, decía el viejo.
¿Como era en su juventud abuelo?, los niños esperaban que el comenzara a contar, pues siempre tenía historias increíbles, algunas tan fantásticas, que a los chamacos les parecía que el “abue” las inventaba.
Ah no, eso era bien distinto…Cuando yo era un peloncito así como Uds., por estas tierras no dejaba de llover ni un solo año, es mas, a veces era demasiada el agua, tanto, que una vez se nos ahogò el ganado. Ese año el río se salió de su cauce y llegó hasta acá, hasta el potrero chico, donde habíamos guardado parte de una pequeña punta que teníamos, y la mortandad fue enorme. Yo recuerdo haberme despertado poco después de la media noche por un estruendo que al principio no supe de donde venía, y comencé a llamar a mi taita…¡taita…taita!, algo pasa, además los perros empezaron a ladrar desesperadamente, aunque no intentaban salirse, imagino porque reconocían el peligro.
El caporal que dormía en la troje, ya se había despertado también y cuando llegamos a la puerta, lo vimos corriendo con los peones hacía el potrero. Cuando nosotros alcanzamos a llegar, ellos ya habían abierto las trancas, pero algunas reses especialmente becerros, pues teníamos varias vacas recién paridas, se habían ahogado y otros pisoteados por las que querían salir en estampida. Fue una pérdida enorme, ya que además arrasó con la siembra de maíz y frijol. Pero cosas como esa ya quedaron en el pasado, pues ahora, ni para remedio…
¿Y porqué ya no tenemos ganado abue?, preguntó el chamaco. ¿Tu ves arriba, el cerro pelado ese?, si le respondió, la montaña roja…si esa, bueno pues hace poco…unos 30 años (los niños se miraron con picardìa), todavía quedaba algo de verde, alguos enormes árboles y muchas plantas medicinales, donde por cierto iba yo por ellas por lo menos dos veces al año acompañando a mi abuelo, que sabía mucho de eso.
Un buen día comenzamos a ver pasar camionzotes enormes cargados de madera, los cuales bajaban especialmente de noche, y algunos de los vecinos que antes sembraban no solo para su sustento sino incluso para vender en el mercado, ahora estaban dedicados a la tala clandestina, porque les dejaba mas dinero que pelarse el lomo de sol a sol arando y sembrando…y rezando también, para que bien fuera por mucha o poca agua, o alguna plaga, no les acabara con las cosechas. Así se ganaba el dinero más fácil. Pero sucedió que en su ignorancia, no eran capaces de ver que estaban acabando, no solo con su medio de vida, sino con el de todos nosotros.
Hubo muchas denuncias, incluso metieron presos a unos cuantos, pero todo el mundo decía que a los merititos de arriba, a los que de verdad se estaban enriqueciendo con la venta de esa madera, a esos nadie los conocía…o nadie se atrevía a señalarlos, pues tenían palancas pesadas…Lo cierto es que con el paso de los años, como jamás se reforestó, pues a ellos solo les interesaba el ahorita…comenzó a dejar de llover y como pueden ver, ni una milpita con lo mas indispensable sembramos, pues para que…si sabemos que se va a secar, si es que nace.
Este pueblo ya está muerto, y casi vacío, pocos vecinos quedan. La mayoría malbarató la tierrita por dos pesos y se fueron a la ciudad…a pasar necesidades, ¡digo yo!
Nunca mejor que ahora le ha quedado que ni pintado, el nombre al pueblo…El Olvido, pues ni quien regrese…
ADELFA MARTÍN

Cuento para niños: “La rebelión de los paraguas”

Posted by Adelfa Martín Mayo - 4 - 2010 - Martes 2 COMMENTS

LA REBELIÓN DE LOS PARAGUAS

(Una Primavera Diferente)

 

De esto hace mucho, mucho tiempo, estaba yo pequeñita, pero no he perdido la esperanza de volver a presenciar el espectáculo, por lo que espero con ansia cada año la misma fecha, con la ilusión infantil  de que vuelva a repetirse.

 

Yo los ví… los escuché pasar temprano en la mañana. Iban apuraditos, hablando entre ellos, susurrando.  Dejaron el camino principal y fueron a acomodarse bajo el árbol de ciruelo; aquel que comentábamos en días pasados que había crecido enormemente.

 

No llovía,  ni en el radiante cielo azul se avizoraba una sola nube, por eso no entendí el porqué de su apuro, de su prisa.

 

Brillaban a lo lejos. La humedad y su negrura, contrastaban con el sol resplandeciente, que los hacía reflejar la luz como un espejo.


 

Los observaba detenidamente. Me hacía toda clase de preguntas, de cavilaciones, ¿a qué se debe esa reunión?, ¿esa especie de confidencialidad que se adivinaba en sus cuchicheos?

 

Ni idea… nadie sabía,  de hecho. Creo que para todos los vecinos de la colina su actitud era tan inesperada, sorpresiva y llena de misterio como lo era para mí. Me propuse no perderlos de vista, así que me dispuse a quedarme todo el tiempo que fuera necesario, sin apartar los ojos de ellos.

 

Cuando el sol era más brillante,  aún  seguían allí…de pronto, observé que todos se volteaban como a mirar al cielo…era la hora nona…irguieron se al mismo tiempo, y en un hermoso baile de altos vuelos, con una gracia espléndida y maravillosa, fueron despegando del suelo y comenzaron a subir, a subir…todos al unísono…

 

Lo veía por mis propios ojos y no podía creerlo. Según iban elevándose, sin perder la gracia ni la armonía de su danza, empezó a caer lo que me pareció una nube de pétalos de flores multicolores…entonces comprendí…

 

Los paraguas negros  se despedían por este año, y recibían con honores la entrada de la primavera en el Hemisferio Norte de nuestro amado planeta Tierra.  Era el día 21 de Marzo.


El lenguaje en niños de 1 a 2 años

Posted by Pamela Ferreira Mayo - 4 - 2010 - Martes Comentarios desactivados

En un artículo anterior hablamos sobre “El lenguaje en niños de 0 a 1 año” (incluyendo un video para compelmetarlo), esta vez, nos referiremos al período de 1 a 2 años.

Esta es una etapa en la que el niño deberá superar y abandonar algunos hábitos que adquirió durante el balbuceo. Por ejemplo: el omitir consonantes o duplicar palabras.

Hasta los dos años, el niño expandirá su vocabulario, lo normal es aprender una a tres palabras al mes, aunque algunos adquirirán muchas más.

Un poco antes de llegar a cumplir los dos años, comenzará a unir palabras. Las primeras frases serán de significado simple, pueden referirse a: lo que pasa, a quién tiene qué, a dónde están las cosas, petición de algo (pedir) o a dónde ha ido algo. Son frases que no siguen reglas gramaticales.

Al cumplir los dos años, el niño deberá poder expresar aproximadamente doscientas palabras.

En esta edad, es sumamente enriquecedor enseñar a hablar a su hijo, por medio de las rimas infantiles, la lectura de cuentos (con imágenes llamativas de colores)  y canciones.

¿Qué tipo de cuentos comprar para leerles en esta edad?

Historias que posean ilustraciones con dibujos e imágenes cotidianas y familiares, que se puedan identifcar fácilmente y que den impresión de realidad.  Búsquen comprar libros que sean hechos  de materiales resistentes como tela, plástico, cartón… para así, poder leerlos en cualquier momento, durante el baño, la comida, etc.

Deben de tener tramas simples, como por ejemplo: buscando un animalito, cuidando a un osito, etc.

Recomendamos algunos libros de cuentos para esta edad:

  • Lupe en el parque – Autor Lara Jones – Ediciones SM
  • ¡A bañarse, Max! – Autor Dagmar Geisler – Editorial Juventud
  • Los colores – Autores  Anne Gutman y Georges Hallensleben – Editorial Juventud
  • Baby Magibooks – una colección de libros con sensores para reconocer las páginas y los dibujos.

Libros que se pueden comprar on-line en:http://www.mosca.com.uy

Libros de tela o de plástico:

  • Familia de Osos – Libro interactivo en el que en cada página hay una prenda de vestir para colocarle a cada miembro de la familia de osos. Medidas: 20cm X 20 cm. A partir de 12 meses. http://www.planetamama.com.ar/jugatela/
  • Pata Ñata – Libro de plástico – http://shopping.idoneos.com/
  • Libro de tela con figuras geométricas para encastar – http://shopping.idoneos.com/
  • Libro de Tela de Barney o Títere sale $280 c/u – Mosca.com
  • Libro de Plástico de Barney sale $290 c/u – Mosca.com

Poema para niños: “Hada niña”

Posted by Adelfa Martín Abril - 5 - 2010 - Lunes Comentarios desactivados

Hada niña con hermosa cabellera
transparente como el agua de rocío
que soníres sutilmente, cual si fueras
mariposa en el jardín de mis suspiros

Esas rosas que engalanan tu peinado
escogidas por tus manos con amor
nos confirman que la magia te ha colmado
de los dones que te dan tanto esplendor

Eres niña y eres hada de los bosques
regalando a los humanos sin temor
las tibiezas y alegrías que tu escoges
para hacer de nuestra vida algo mejor

Silenciosa y sutilmente cerca vives
de los niños que te ven revolotear
por sus almas transparentes te desvives
pues te aceptan sin siquiera preguntar

Cuida de ellos, inocentes criaturas
los que sufren algún tipo de dolor
tu presencia es sin duda la dulzura
que les infunde ese toque de valor

Hada niña, invisible te les vuelves
a los hombres de cerrado corazón
a los niños que te aman no los dejes
Ellos son el futuro y la razón

Cuento para niños: “NO FUE SUEÑO”

Posted by Adelfa Martín Marzo - 22 - 2010 - Lunes Comentarios desactivados

No me digan que fue un sueño. Se muy bien que no, porque perfectamente puedo distinguirlo. Lo sentí, lo palpé; se lo que viví. Tal vez quisieron que lo olvidara, pero por alguna razón mi alma, corazón y todos mis sentidos se aferraron tan fuertemente a tal experiencia que quedaron grabadas como talla en piedra, todas las cosas que sucedieron aquella inolvidable tarde…¿o fue noche? bueno, de eso si no me acuerdo.

Tengo idea que había salido al porche a descansar un rato, cuando el sol estaba ya ocultándose. Esa es una imagen que disfruto cada vez que tengo oportunidad, sobre todo porque esa pequeña terraza da justamente al oeste, y en los días claros a la hora del ocaso, el horizonte se llena de mil colores, de tonalidades que no creo haber visto en ninguna otra puesta de sol.

por http://www.cuidadoinfantil.net/

Por allí, aun lado de la cómoda silla, estaba el libro que había venido leyendo la última semana, de a poquito, en esos ratos que tomo para mi sola, generalmente al final de los usualmente arduos días. Intenté asirlo, pero pensándolo mejor, decidí entrecerrar los ojos.

Justamente estaba acomodando mejor mi cuerpo, recostando la cabeza en el cojín del respaldo, cuando unas estrellas llamaron mi atención. Me pareció inusual que a esa hora de la tarde, cuando apenas la oscuridad comenzaba a dibujarse, pudieran ser vistas con tanta claridad, resaltando vivamente de su entorno. No podía dejar de mirarlas.

En cuestión de lo que me pareció fueron fracciones de segundo, me encontré allí, si, en ellas, dentro o envuelta por esos maravillosos seres, cálidos, suaves…vivos. Todo brillaba alrededor, podía ver reflejada mi imagen mil veces, y aunque mi rostro radiante me recordaba otros tiempos, sabía…podía sentir que era yo la que vivía en aquella figura ágil, que se movía de un lado al otro con solo pensarlo.

Y no estaba sola, casi no pude reconocer a nadie, pero eran contagiosas la alegría, la paz y armonía que se respiraban, y una sensación de bienvenida, que no necesitaba palabras. Porque eso era, aparte de la suave y maravillosa música que no llegué a saber de donde provenía, las personas se miraban sonrientes y se comunicaban aunque realmente no percibí otro sonido.

La decoración era impecable, lujosa. Mesas doradas, sillas tapizadas de seda blanca, columnas y pisos de un mármol que relucía, y una majestuosidad increíble. Alguien puso en mi mano una copa del más fino cristal, con un dulce y transparente líquido que apenas probé me hizo experimentar renovadas y desconocidas fuerzas.

Aparecieron unos músicos vestidos con ropajes de gran riqueza, se sentaron y de pronto vi en sus manos instrumentos que me eran totalmente desconocidos. La música que hasta ahora había ambientado el lugar hizo silencio, y comenzaron a mostrar su arte. Parecía que cada una de aquéllas increíbles notas penetraba como el más fragante aroma los poros de la piel, mientras una sublime voz angelical dejaba salir de su garganta una hermosa canción, cuya letra se me hizo comprensible de inmediato , aunque no reconocí el lenguaje.

Justamente, ensimismada como estaba, sentí que alguien a mi espalda pasaba suavemente su mano por mis cabellos, y antes de tener tiempo de volverme, escuché una voz que decía…abuela, abuela…

Eso fue. Alguien tocó mi cabeza con el fin de que olvidara la experiencia, como seguramente era su deber, pero quizás por la coincidencia de la llamada de mi nieta en ese preciso momento, no pudo concluir su trabajo…

Decidí entrar a la casa porque ya estaba refrescando, miré a lo lejos y vi unas estrellas que titilaban alegres y que debido a la oscuridad se percibían claramente, pero aquellas en las cuales yo estuve, las de mi experiencia inolvidable, esas, habían desaparecido…

Poema para niños: EL DUENDECILLO

Posted by Adelfa Martín Marzo - 5 - 2010 - Viernes Comentarios desactivados

Te observé que escondido me mirabas
encasquetado y elegante tu sombrero
y al fijarme en tus ojos verde claro
vi el amor que generoso regalabas.

Al buscarte ya cercano el mediodía
no te pude encontrar …¡cómo lloraba!
más que nada porque todos se reían
diciéndome que de seguro yo soñaba.

Sueño no fue, apuesto una fortuna.
Los botines pareciéronme muy tiernos
y tus orejas que son tan puntiagudas
adornabas con aretes muy modernos.

De repente, escondidito en una hoja
encontré tu guante azul que me indicaba
que volverías a curarme mi congoja…
Que solo yo pudiera verte me encantaba.

Mi duendecillo de amor como te quiero
a partir de estos momentos mi secreto
si ser grande significa que te pierdo
niña me quedaré, te lo prometo.

Esto es lo maravilloso de la infancia
el poder ver en vivo nuestros sueños
que lástima crecer, pues la arrogancia
ciegos nos vuelve, y lo hace con empeño.

Acerca de nosotros

SUR Cultural surgió en el año 2005, teniendo como objetivo el difundir todo aquello que estuviera relacionado con la cultura uruguaya. Es por eso que el primer contenido que se publicó fue sobre el Primer Encuentro Nacional de Revalorización Cultural.
Siempre que hagamos algo con verdadero gusto obtendremos la felicidad.
Así que podemos describir a SUR Cultural como el lugar donde se educa para la vida.