Cuento para leer a los hijos

Posted by Adelfa Martín diciembre - 17 - 2010 - Viernes 2 COMMENTS

LA NAVIDAD DE JULIANCITO

El frío era el pan nuestro de cada día para Julián. Por las mañanas, apenas con los primeros rayos del sol, salía de su escondite nocturno donde se la había pasado tiritando, para que algo de ese calorcito incipiente y mañanero, le llegara al menos a sus huesos, pues el estómago… ¡ese era otro cantar!
Desconocía las estadísticas. Ignoraba que miles de niños como él poblaban los alcantarillados, los bajos de los puentes y alguna que otra casa abandonada y a punto de caerse. Apenas sabia de sus compañeros o vecinos, según fuera la distancia que los separaba, cuando en las noches buscaban refugio por el barrio, ya que en lo particular, jamás se aventuraba fuera de las 10 ò 12 calles que conocía, y tenía dos poderosas razones para ello; una la desconfianza y miedo que le inspiraban algunos de los chicos de los otros barrios, y otra, la más importante, que no había olvidado las palabras de su madre. No te muevas de aquí, pronto vengo por ti…De eso, según sus cuentas, hacía más de un año.
Conservaba en su bolsillo bien doblado y envuelto en un pedazo de plástico, restos de alguna bolsa recogida de la calle, el papel que su madre le había entregado, junto con un billete de 20 Pesos –es todo lo que me queda -donde estaban escritos su nombre completo Julián Sandoval Pérez, con su fecha de nacimiento, por eso sabía que tenía 10 años, y el de su madre, Guadalupe Pérez. Nada más, ni lugar de nacimiento, ni nombre del padre o algún otro detalle que le sirviera para, aunque fuera preguntando, llegar donde ella. De vez en cuando se informaba con alguno de los muchachos mayores en que fecha estaban, así sabía que después que su madre lo dejó en aquélla esquina, había cumplido años, como hoy, dos veces. Ella, que siempre lo llamaba Juliancito, le había dicho: Hijo en unos pocos días vas a cumplir nueve años; antes de esa fecha habré regresado.
Cada mañana se acercaba a Dña. Chona, que vendía su café de olla por allí cerca, para que le diera…tantito para el friyito doña…y ella, que seguramente era poco menos pobre que muchos de aquéllos chamacos, tenía sin embargo una sonrisa, un poquito de café, y cuando las cosas no iban tan peor, un taquito.
- Hoy es mi cumple doña… ¿cómo la ve?
-¿De veras mijito?… ¿y cuántos?
- Diez, doña, hoy cumplo mis diez años…ya estoy grande…
-¡Ah, pos si!, y como hoy es tu cumple, te mereces como mínimo dos tacos…
-No doña, no se fije…yo como quiera…
- Es mi gusto…tenga sus dos tacos… ¡faltaba más!
Julián se dijo mientras caminaba calle abajo, para ponerse en la esquina donde cada día trataba de limpiar los vidrios de algunos coches para sacar su sustento…Bueno, el desayuno lo libré, vamos a ver que pasa el resto del día.
Tenía muy clara la imagen de un pequeño apartamento donde su madre y el vivían, y allá muy lejos en su mente, creía recordar la presencia de un hombre, alguien que alguna vez le pasó la mano por la cabeza, como en señal de una débil caricia. Lo más nítido de sus recuerdos, quizás porque era una de las cosas que más extrañaba era la escuela, aunque no sabía donde se ubicaba. Incluso podía recordar los nombres de varios de sus compañeros. Gracias a que había cursado hasta 4º. Grado era que podía leer regularmente, así que a cada ratito pasaba y repasaba el papelito que conservaba en sus bolsillos, y además le servía este conocimiento para ayudar a algunos de sus amigos de la calle, que solo distinguían los autobuses por el color; él no, él podía leerles los lugares de destino.
Se acerca la Navidad…otra vez, decía uno de ellos…y como el año pasado, el anterior y el otro, lo vamos a pasar con frío y tal vez hasta con hambre…aunque Dña. Chonita me dijo en la mañana que si podía nos acercaba alguito para comer aunque fuera a nosotros tres, que siempre andamos juntos. Ojalá, respondió Julián…Mi mamá siempre hablaba de los milagros de la Navidad, aunque aún no he visto ninguno…
Ese día hizo el mismo recorrido de diario, comenzando por el cafecito – con ese sabía que podía contar- pensando que como era una fecha especial tal vez encontraría más vidrios para limpiar, o la gente sería más generosa. Ya el día anterior una señora, mientras le daba una limpiadita a su coche, le había regalado una chamarra bien abrigadora…es que a mi hijo ya le queda pequeña, pero todavía está nueva…que él había agradecido en el alma, porque lo ayudaba a sobrellevar mejor la intemperie. Se la abrochó bien, con el cierre subido hasta el cuello, por si otro chamaco mas grande quería robársela, que no le fuera tan fácil quitársela de encima…
Cuando regresaba a su lugar para descansar, Dña. Chonita estaba parada en la esquina, y no lo vio más, comenzó a hacerle señas llamándolo casi a gritos… ¡chamaco…chamaco!
- Mira mijito…desde la mañana andan unos señores preguntando por un tal Julián Sandoval Pérez…Yo no les dije que te conocía… ¿porque ese es tú nombre, verdad?
- Sí doña, sí… ¡no sería mi mamá? Julián dijo esto con los ojos iluminados por la emoción…
- No, te digo que eran unos hombres, en un tremendo coche…lujoso…Les dije que investigaría con los demás niños…y que si querían pasar mañana…Les pregunté de que se trataba, y me respondieron que su familia lo buscaba…Pero ya sabes, con tanto roba chicos que hay por ahí…me dio desconfianza…
- ¿Mi familia?, segurito es mi mamá…pero eso del coche lujoso…
No mas llegó a su refugio-así lo llamaban-le contó a sus dos compañeros este asunto. Ellos ya un poco más grandes, y con más tiempo de vivir en la calle, le dijeron: Mira carnal…nosotros te acompañamos mañana…Quien quita y si te estén buscando de a de veras…y si se trata de alguna tranza…pues con los tres no van a poder…
Julián no pudo pegar un ojo en toda la noche. En los ratitos en que el sueño lo vencía, veía a su mamá vestida elegantemente, como esas maniquíes de los escaparates de las tiendas, que corría hacía él abrazándolo y llorando, diciéndole…Juliancito…Juliancito…
Esa mañana llegaron los tres juntos por el cafecito con Dña. Chona, quien disimuladamente les señaló unas personas que estaban de pié al lado de un coche estacionado en la esquina. Lo más raro, una patrulla policial también se encontraba en el lugar…híjole, dijo uno de los muchachos, también los tombos están ahí…
Dña. Chona les hizo una señal a la personas, quienes se acercaron al puestecito de café.
Uno de estos chamacos puede ser el que Uds. buscan les dijo, pero quiero saber de que se trata esto…Al mismo tiempo, de la patrulla policial había descendido una señora que se identificó como del DIF. Antes de mediar palabra, un hombre joven, no mas de unos 35 años, mirando hacia Julián, le dijo…
- Por la edad, tú debes ser Juliancito, ¿verdad?
- El niño al escuchar ese nombre, preguntó de inmediato… ¿Ud. conoce a mi mamá?
- Por dios santo… ¡es mi hijo!
- Haber…haber…dijo la representante del DIF… ¿Sabes cuál es tu nombre completo?
- Y Juliancito, metiéndose la mano al bolsillo, sacó su muy arrugado papel y se lo entregó…
- El que se decía su padre prácticamente se lo arrebató diciendo, tal cual como dijo Lupita…que el niño tendría en el bolsillo un papel con sus datos…
- Hijo, yo soy Julián Sandoval, tu padre…
- ¿Y mi mamá…y mi mamá?
- Ven conmigo, camino de casa te contaré todo en detalle.
Bien Sr. Sandoval, dijo la representante del DIF, pero sabe que este asunto debe formalizarse, incluyendo realizarles a ambos una prueba de ADN…
Si claro, señorita, todos los requisitos serán cumplidos…
Mientras caminaban a sus autos, no se dieron cuenta que Juliancito se había quedado parado, sin dar ni un paso…
- Juliancito, hijo… ¿Porqué no vienes?
- No me voy a ningún lado sin mis amigos…
- Por supuesto hijo, disculpa…vengan muchachos, por favor…
- A lo que Juliancito mirándolos les dijo ¿conque una Navidad con hambre, eh?…Ahora si que creo en los milagros…
Como por arte de magia, en el mes de febrero del año 2011, la generosa señora que humildemente vendía su cafecito de olla en la esquina,  inauguraba su negocio con el pomposo nombre de Dña. Chona´s Cafè y Pastel.
¿La mamá de Juliancito?, bueno, esa es otra historia…

Saludo de Navidad

Posted by Adelfa Martín diciembre - 11 - 2010 - Sábado 6 COMMENTS

Por Adelfa Martín

VILLANCICO

Que repiquen las campanas
Y que la luna haga ojitos
Los niños de acà abajito
Aunque son muy picarones
Tienen cara de angelitos
Y sueñan conque haya paz.

Piensan en los otros niños
Que no tienen tanta suerte
Que a veces ni comer pueden
Aunque hambre si les da.

Pero algunos de los grandes
No piensan sino en pelear
Han olvidado el amor
Que le deben a los suyos
Y que solo hay una raza
Que se llama HUMANIDAD…

ADELFA MARTÍN

Poema para niños: “El ave con buena suerte”

Posted by Adelfa Martín noviembre - 23 - 2010 - Martes 1 COMMENT

Dibujo creación de Lucía, mi sobrina pequeña

Mis nuevas alas andaba presumiendo
queriendo alcanzar el sol allá a lo lejos
cuando un bosque me vino sorprendiendo
creciendo vigoroso y sin complejos

Sobre fondo azul y tierra verde
además del frescor de un riachuelo
me encontré sin querer un paraíso
sin maldad, sin dolor, sin desconsuelo

Tal vez pueda traer a mis polluelos
donde vivan en paz, creciendo unidos
alejados de esos otros, los pilluelos
que con piedras destruyen nuestros nidos

En secreto guardaré mi tierra hermosa
solo la mostraré cuando prometan
que aquí cultivaremos solo rosas
sin que suene jamás una escopeta

Refugio habrá de ser de los que huyen
de aquéllos a los que llaman asesinos
que todo lo que tocan lo destruyen
y donde no alcanzarán sus desatinos

Será por fin la tierra prometida
el mágico lugar tan esperado
donde poder iniciar la nueva vida
que ofrecida ha sido en el pasado

Aun no estoy segura de que soy
si canario, mirlo, o paloma mensajera
pero eso no es importante, porque hoy
encontré a la tierra sin fronteras

Donde nunca miraremos el color
ni la raza, razón de tantas guerras
aquí contará solo el amor…
que tan escaso anda en nuestra era

Cuento para niños: “La rebelión de los paraguas”

Posted by Adelfa Martín mayo - 4 - 2010 - Martes 2 COMMENTS

LA REBELIÓN DE LOS PARAGUAS

(Una Primavera Diferente)

 

De esto hace mucho, mucho tiempo, estaba yo pequeñita, pero no he perdido la esperanza de volver a presenciar el espectáculo, por lo que espero con ansia cada año la misma fecha, con la ilusión infantil  de que vuelva a repetirse.

 

Yo los ví… los escuché pasar temprano en la mañana. Iban apuraditos, hablando entre ellos, susurrando.  Dejaron el camino principal y fueron a acomodarse bajo el árbol de ciruelo; aquel que comentábamos en días pasados que había crecido enormemente.

 

No llovía,  ni en el radiante cielo azul se avizoraba una sola nube, por eso no entendí el porqué de su apuro, de su prisa.

 

Brillaban a lo lejos. La humedad y su negrura, contrastaban con el sol resplandeciente, que los hacía reflejar la luz como un espejo.


 

Los observaba detenidamente. Me hacía toda clase de preguntas, de cavilaciones, ¿a qué se debe esa reunión?, ¿esa especie de confidencialidad que se adivinaba en sus cuchicheos?

 

Ni idea… nadie sabía,  de hecho. Creo que para todos los vecinos de la colina su actitud era tan inesperada, sorpresiva y llena de misterio como lo era para mí. Me propuse no perderlos de vista, así que me dispuse a quedarme todo el tiempo que fuera necesario, sin apartar los ojos de ellos.

 

Cuando el sol era más brillante,  aún  seguían allí…de pronto, observé que todos se volteaban como a mirar al cielo…era la hora nona…irguieron se al mismo tiempo, y en un hermoso baile de altos vuelos, con una gracia espléndida y maravillosa, fueron despegando del suelo y comenzaron a subir, a subir…todos al unísono…

 

Lo veía por mis propios ojos y no podía creerlo. Según iban elevándose, sin perder la gracia ni la armonía de su danza, empezó a caer lo que me pareció una nube de pétalos de flores multicolores…entonces comprendí…

 

Los paraguas negros  se despedían por este año, y recibían con honores la entrada de la primavera en el Hemisferio Norte de nuestro amado planeta Tierra.  Era el día 21 de Marzo.


Poema para niños: “Hada niña”

Posted by Adelfa Martín abril - 5 - 2010 - Lunes Comentarios desactivados

Hada niña con hermosa cabellera
transparente como el agua de rocío
que soníres sutilmente, cual si fueras
mariposa en el jardín de mis suspiros

Esas rosas que engalanan tu peinado
escogidas por tus manos con amor
nos confirman que la magia te ha colmado
de los dones que te dan tanto esplendor

Eres niña y eres hada de los bosques
regalando a los humanos sin temor
las tibiezas y alegrías que tu escoges
para hacer de nuestra vida algo mejor

Silenciosa y sutilmente cerca vives
de los niños que te ven revolotear
por sus almas transparentes te desvives
pues te aceptan sin siquiera preguntar

Cuida de ellos, inocentes criaturas
los que sufren algún tipo de dolor
tu presencia es sin duda la dulzura
que les infunde ese toque de valor

Hada niña, invisible te les vuelves
a los hombres de cerrado corazón
a los niños que te aman no los dejes
Ellos son el futuro y la razón

Poema para niños: EL DUENDECILLO

Posted by Adelfa Martín marzo - 5 - 2010 - Viernes Comentarios desactivados

Te observé que escondido me mirabas
encasquetado y elegante tu sombrero
y al fijarme en tus ojos verde claro
vi el amor que generoso regalabas.

Al buscarte ya cercano el mediodía
no te pude encontrar …¡cómo lloraba!
más que nada porque todos se reían
diciéndome que de seguro yo soñaba.

Sueño no fue, apuesto una fortuna.
Los botines pareciéronme muy tiernos
y tus orejas que son tan puntiagudas
adornabas con aretes muy modernos.

De repente, escondidito en una hoja
encontré tu guante azul que me indicaba
que volverías a curarme mi congoja…
Que solo yo pudiera verte me encantaba.

Mi duendecillo de amor como te quiero
a partir de estos momentos mi secreto
si ser grande significa que te pierdo
niña me quedaré, te lo prometo.

Esto es lo maravilloso de la infancia
el poder ver en vivo nuestros sueños
que lástima crecer, pues la arrogancia
ciegos nos vuelve, y lo hace con empeño.

Poema para niños: “El viaje de Lucía”

Posted by Adelfa Martín febrero - 19 - 2010 - Viernes 2 COMMENTS

EL VIAJE DE LUCÍA

Autora de la Imagen: LUCIA MARTÍN RUVALCABA (mi sobrinita pequeña)

Lo pensé durante mucho tiempo
pero la tentación fue demasiada
una idea loca me atacaba…
de donde me salió, no lo comprendo

Pensé que si un cohete dibujaba
podría seguro en el  cruzar el cielo
lo cual siempre fue mi gran anhelo
pues visitar las estrellas yo soñaba

…Y lo pinté de alegres colorines
tomando solo en cuenta mi buen gusto
y a pesar de sentirme con gran susto
el vuelo alcé allende los confines

Jamás podré olvidar esto en la vida
pues al entrar por fin al universo
planetas, cometas y soles en concierto
cantaban su canción de bienvenida

Y fue… tal como se los cuento
pues para probarlo existe mi pintura
las emociones no nublaron mi cordura
asi podrán saber que no les miento

Poema para niños: ¨El dragón lector¨

Posted by Adelfa Martín febrero - 7 - 2010 - Domingo Comentarios desactivados

EL DRAGÓN LECTOR

Por eldragonlector.com/libreria.html


A mandíbula batiente yo reía
con mi nieta que muy seria aseguraba
que de un dragòn lector ella sabìa
pues cada tarde sus cuentos les contaba

No creìa yo en esto… por supuesto,
pues los mayores sabemos de que hablamos
…pero una tarde seguirla decidí
y con sorpresa y el cuerpo descompuesto

Fue con mis propios ojos que yo vi
a un dragòn con gorro navideño
que recostado en una rama y de perfil
leìa de su libro a voz en cuello
sus cuentos, muy sonriente y muy feliz

Por eso desde ahora he prometido
confiar en los niños y sus sueños
pues solo ellos pueden ver las maravillas
que aun existen, en un mundo sin sentido

Cuento: Una Navidad Inesperada

Posted by Adelfa Martín enero - 19 - 2010 - Martes Comentarios desactivados
Tal vez es cierto que no existe la casualidad, que es causalidad. Que lo que llamamos coincidencia, no es mas que lo que tenía que suceder. La verdad es que Yara solo sabía que algo raro había pasado ese día, un día especial, ya en vísperas de Navidad.

Regresaba de su última clase, de hecho la que servìa para la despedida vacacional y para realizar la reunión anual, con el consabido intercambio de regalos, y aunque aun era temprano, ya había oscurecido como era usual en esta época del año. Entró a la tienda de la esquina a comprar un litro de leche, pues sabía que su mamà apenas acabaría de llegar del trabajo y estaría preparando lo que ella llamaba…merienda-cena.

anciana
Antes de dar vuelta a la esquina, en una banca que se encontraba bajo el farol, vio a una anciana señora sentada, con poco abrigo, prácticamente encogida sobre si misma como protegiéndose del frío. Dudó solo un instante, pero llevada por su buen corazón y por las enseñanzas recibidas, se acercó tímidamente preguntándole ¿se encuentra bien? La anciana alzó su vista, y con los ojos aun entrecerrados le respondió…si, gracias.

Yara pensó de inmediato en darle la leche que traía en sus manos, pero luego se dio cuenta que estaba fría, así que sin meditarlo siquiera, le dijo ¿quiere venir a mi casa?, vivo a la vuelta…a mi mamà y a mi nos gustaría invitarla a cenar…dicho esto la tomaba suavemente por el brazo. La señora trató de resistirse…pero agobiada seguramente por el hambre, la soledad y el abandono, se dejó llevar.

Al llegar a la casa su madre, sin aparentar sorpresa alguna, recibió a la anciana con cariño, haciéndola pasar. Yara dice… mamà ¿no tendrás alguna ropa que le sirva a la señora…? María, respondió la anciana… digo, si Ud. no se ofende. Claro que no, solo que si me lo permiten, me gustaría darme un baño, hace tiempo que no he tenido un lugar donde hacerlo…y se sonrió ampliamente, a lo cual ellas correspondieron.

Mientras la mamà buscaba la ropa, dijo María…y tu, como te llamas? Yara… ¿Yara… que? dijo la anciana…bueno contestó la niña, mi nombre no es muy usual, pero le gustaba mucho a mi abuelita paterna, que por cierto se llamaba como Ud., pero que falleció antes de yo nacer. Mi mamà se llama Isabel y mi papà Carlos…nuestro apellido es Garza…

La anciana se puso seria primero, luego pálida, y lágrimas incontrolables rodaban por sus mejillas…Dios mío… ¡gracias!, sería demasiada casualidad… ¿será posible que he encontrado a mi familia?…Isabel, al escuchar el grito llegó rápidamente donde ellas se encontraban preguntando… ¿pero… que sucede?….mamà…mamà, que la señora dice que ha encontrado a su familia…

Y María comenzó a contar su historia…

Hacia mas de 20 años al salir de su casa, un coche la atropelló. Las personas viendo que aun vivía pero llenas de temor, la dejaron abandonada a las puertas de un hospital a más de 200 Km. de distancia y sin documentación alguna, donde según le explicaron estuvo en coma por 10 años. Cuando despertó, no recordaba absolutamente nada de si misma, pero con paciencia y tratamiento poco a poco fue recuperando su memoria. En el hospital, sensibilizados por su historia, recolectaron algo de dinero para que ella pudiera llegar a la ciudad donde esperaba encontrar a su familia. Habían pasado 15 años.

Sin embargo, otras personas vivían en la que fue su casa y preguntando, averiguó que su esposo había muerto casi de inmediato, y que su hijo había sido recogido por las autoridades…o por alguien, según le dijeron. Eso bastó para que volviera a perderse de nuevo. Solo sabe que comenzó a deambular, y que al terminársele el poco dinero que traía consigo, no le quedó otro remedio que pedir limosna. Eso si, jamás abandonó la ciudad. En sus momentos de lucidez pensaba que tarde o temprano Dios le daría la oportunidad de encontrar por lo menos a su hijo…aunque ya habían transcurrido 20 años y a veces sentía que esa esperanza la abandonaba…

En ese momento, se escuchó que unas llaves abrían la cerradura de la puerta de entrada, y a Yara…corriendo y gritando que decía… ¡papà…papà! …

Poema: LA LUNA Y LA TORTUGA

Posted by Adelfa Martín diciembre - 7 - 2009 - Lunes 3 COMMENTS
A_la_Luna a

IMAGEN DEL BLOG: DE LUGANO A LA LUNA http://deluganoalaluna-up.blogspot.com/

Nos mirábamos sonriendo en la distancia

sabiendo ambas de antemano lo difícil

de la tarea que yo había iniciado

teniendo a mi favor solo constancia.

Esa que también llamo paciencia

dada por mi Dios en abundancia

para que valorara mi conciencia

los dones que me dieron en la infancia.

Tengo por ejemplo una dureza

exterior solamente, pero útil,

que del mal y los malos me protege

pues se burlan diciendo que es pereza.

Pocos saben que soy, bajo ese aspecto

en caparazón escondida, y muy callada,

nada mas que un alma solitaria

buscando comprensión y mucho afecto.

Yo se que ella si que me comprende

ya que está muy sola con frecuencia

y a pesar que me mira con asombro

solo espero no le estorbe mi presencia.

Equipaje llevo poco en mis espaldas

para darle al cohete buena ayuda

y aunque se que soy terca como mula

un pensamiento fugaz me sobresalta:

Que utilidad podrá tener una tortuga

compartiendo soledades con la luna.

Acerca de nosotros

SUR Cultural surgió en el año 2005, teniendo como objetivo el difundir todo aquello que estuviera relacionado con la cultura uruguaya. Es por eso que el primer contenido que se publicó fue sobre el Primer Encuentro Nacional de Revalorización Cultural.
Siempre que hagamos algo con verdadero gusto obtendremos la felicidad.
Así que podemos describir a SUR Cultural como el lugar donde se educa para la vida.

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