Durante el estadio del espejo el niño construye la noción de cuerpo propio mencionado anteriormente a través del dominio de sus propias tensiones vegetativas y sus impulsos motrices hasta alcanzar la coordinación psicomotriz y en este tiempo de conquista del cuerpo propio es que encuentra el cuerpo del otro. Es un tiempo autoerótico. El juego con otros niños tiene esa finalidad mientras va construyendo el lazo social logrado en la culminación de este estadio y en el tiempo posterior donde se nombra como YO y simultáneamente descubre el TÚ. Entonces en los comienzos el espacio es especular. Es en el Otro que es El ME PEGO. La construcción de la imagen del cuerpo propio en el tiempo del narcisismo primario permite entender las inversiones como por ejemplo la zurdera no solo como una dominancia de cierto sector del hemisferio cerebral. La primera estructuración del campo geométrico es topológica: nociones de simetría, cerca-lejos, en la frontera, de inclusión, adentro-afuera. O sea, nociones de: distancia, posiciones, inclinaciones, trayectos….

La conquista del yo-tu es un nuevo desafío ya que solo por amor cederá en algo su intención agresiva. Es en Introducción al narcisismo que Freud escribe: el odio le muestra al amor su camino. Así llegara a pactar o acordar no eliminar a su rival en la antigua lucha a puro prestigio. Hoy la cultura favorece mas esta lucha a muerte que acordar pactos de no agresión respetando las diferencias. La guerra entre judíos y palestinos es una guerra por territorios y el conflicto hoy es en la frontera. La película israelí INTERVENCION DIVINA es fantástica como mostración.
El tiempo que va desde los 2años y medio hasta los 5-6años da lugar a la curiosidad. Recuerden el comentario de Miguelito a Mafalda cuando le muestra un autito descuajeringado: -Este es el juguete que rompí con más cariño-. La agresividad sigue jugando un papel pero la diferencia radica en saber que por curiosidad vamos a desarmar objetos, descuartizar animales…. El golpe o la palmada de disgusto serán intencionales y sabrá que está dirigida a otro niño, es el tiempo del arrebato en nombre de “-¡Es mío!-”. Es el tiempo de las identificaciones secundarias con las imágenes parentales. Los deseos y la curiosidad son sexuales, quiere decir, que inconscientemente el deseo es incestuoso. Es un saber no sabido –para el YO-. Lo podemos observar en los garabatos, en las figuras cerradas y abiertas, en la noción de colorear, en la acción de borrar, la re-presentación mental o sea, la imagen mental solo es alcanzada mediante el lenguaje. Cuando nos hablan desde la puerta mientras estamos en la cuna. Cuando se van alejando. Cuando ya no nos ven. El niño pequeño comienza un juego donde tira algo para que no se vea más o no oiga y luego lo busca. Otro clásico es las escondidas. Las nociones de posición, distancia, trayectos, inclinaciones comienzan a dibujarse. Los intentos de organización del mundo próximo: clasificándolo por medio de colecciones y seriando tomando el criterio de tamaño (grande-mediano-chico) ya que aun no tienen el estatuto lógico-matemático, pero si criterios de organización. Algo comienza a escribirse y esta al alcance de la mirada: padres, maestros, otros niños….
En esta época los niños gustan de la repetición del cuento y reclaman al adulto que sea exacta, sino lo hace, es co-rregido: “regir con…”. La construcción de la ficción mediante el lenguaje que lo ubica en una historia se transfiere a este deseo de oír el cuento y en el primer desliz desbancar al adulto cuando cambia palabras durante el relato. En esas correcciones: -NNOOOOOOO así no era- la agresividad cumple la función de saber si el adulto es todopoderoso. Bajar al grandote del pedestal que el mismo niño puso.
Durante el periodo que va desde los 6 a los 10años, comienzan a jugar en grupos de a 2 o mas. La agresividad se manifiesta a través del deseo de ganar las competencias. Al fijarse quien tiene el juguete mas importante. Y aparecen por el cariño hacia sus amigos el malestar si son responsables de algún acto que los perjudica. Vemos las primeras reacciones éticas.
Prof. Elena Ana Saltalamacchia
Psicopedagoga
Psicoanalista
Maestra de etapa con niños y jovenes con trastornos emocionales